Cuatro Actitudes de las personas que dan, Yolanda Mármol

Cuatro Actitudes de las personas que dan, Yolanda Mármol

Siempre me ha interesado, o más bien, siempre ha resultado un gran misterio todo lo que gira en torno a la palabra felicidad; seguramente, a ti te pasa igual.
Hasta no hace mucho, creía que la felicidad provenía del exterior o, mejor dicho, que el exterior era el responsable de mi felicidad. ¡Qué gran error!
La felicidad nace en el interior. Solamente cuando nos sentimos bien por dentro y en paz podemos disfrutar del exterior y ver cosas maravillosas fuera; de lo contrario, todo lo de fuera será un caos, un peligro, una amenaza y un escenario bastante gris y aburrido. Igualmente, cuando sentimos paz, gozo y disfrutamos con lo de ahí fuera, es cuando podemos darle un sentido a la vida.

Antes de seguir, déjame decirte tal y como empiezo el Capítulo 14, Crea felicidad, de mi libro Un nuevo amanecer es posible:

“Todas las personas hemos venido a este mundo a ser felices; es nuestro cometido, es nuestro derecho y nuestra razón de ser”.
Pero no es menos cierto que, a veces, la sociedad, las apariencias y muchas cosas y motivos más casi nos obligan a que tenemos que estar felices sí o sí,

y no nos permitimos llevar por la vorágine y tener que fingir estar felices cuando no lo estamos. Permítete también sentir la tristeza, llorar, estar a solas,

porque solamente cuando nos vaciamos de algo negativo podremos llenar nuestra botella particular de nuevas cosas positivas.
¿Te has fijado en un niño pequeño cuando juega? Salta, ríe, se cae, se levanta, juega con amigos, se enfada y, a los cinco minutos, vuelve a jugar.

Es una experiencia fascinante observar a un niño feliz, sin preocupaciones. Como te decía anteriormente, venimos con ese derecho innato, pero luego,

conforme nos hacemos mayores, con las exigencias, los problemas, por el qué dirán y muchas más cosas, nos hacemos pequeñitos,

escondemos nuestras emociones y,si me apuras, cuando estamos felices intentamos no manifestarlo como deberíamos porque parece estar mal visto. ¿Verdad?

Todo esto que te he estado diciendo anteriormente era a modo de reflexión sobre el tema de la felicidad y el estar bien con nosotros mismos, pero quiero ir más allá y contarte todas aquellas actitudes de las personas que luchan por darle un sentido a la vida; es decir, que día a día cultivan la positividad —a pesar de las nubes negras que puedan haber—, que son conscientes del poder que encierra una emoción alegre y un sentimiento afín para su mente y para su cuerpo.
He querido recopilarte estas actitudes —aunque habrá muchas más— que cultivan las personas que, en definitiva, dan sentido a sus vidas, porque solamente cuando hay un sentido, un para qué en nuestras vidas, solamente entonces podremos ser dueños de la verdadera y auténtica felicidad. ¡Vamos allá!
. Son responsables

¿Qué quiero decir con “son responsables”? Que están atentos a sus actitudes, su modo de actuar, cómo hablan, cómo se comportan con los demás, las decisiones que toman, etc.

Ser responsable también implica que no buscan culpables ni quieren ser víctimas. No se quejan del pasado —por muy catastrófico que este haya sido—; solamente sacan un aprendizaje de su supuesto fracaso para mejorar en su día a día.

En definitiva, ser responsables de nosotros mismos lleva implícito tomar las riendas de tu vida. ¿Te animas?

. Se rodean de personas positivas

Recuerdo haber leído en varios libros que “somos el promedio de las 5 personas con las cuales más nos relacionamos en nuestras vidas”.

Al principio pensaba: “Menuda tontería”, pero ahora ¡no puedo estar más de acuerdo! Realmente, somos animales de costumbres y constantemente estamos influenciados, para bien o para mal; por lo que, si nos rodeamos de personas que ven la vida en modo blanco o negro, negativo y triste, al principio no nos afectará, pero si día a día y de forma constante nos relacionamos con personas así, tarde o temprano y de forma inconsciente estaremos repitiendo patrones y actitudes muy similares.

Así que ya te estarás imaginando el modo inverso: aquel que consiste en rodearte de personas positivas, altruistas, llenas de proyectos; aquellas que sacan algo positivo de lo más negativo, etc.

Cuando te rodeas de personas positivas, generarás hábitos y actitudes que te harán darle más sentido a la vida y estarás llenándote de aprendizajes nuevos y llenos de propósito. Sobre los aprendizajes trata el siguiente punto. ¡Sigue leyendo!

ACTITUDES DE LAS PERSONAS QUE LUCHAN POR DARLE UN SENTIDO A LA VIDA:

. Agradecen
Muchas veces nos olvidamos del inmenso poder que encierra ser agradecido; incluso llegamos a pensar o a decir que no tenemos motivos para agradecer.
Cuando estamos mal, es lógico y normal que, a priori, pensemos así, pero tenemos que ir más allá. Solamente el mero hecho de estar leyéndome, de estar vivo, del aire que respiras… ¿no es motivo suficiente?
Pero no solamente eso: te invito a que adquieras el hábito de todas aquellas personas que luchan por darle un sentido a la vida, que consiste en apuntar cada noche entre 5 y 10 cosas por las que dar las gracias. ¿Te parecen muchas? Empieza poco a poco, pero oblígate a apuntar los agradecimientos porque solamente así te harás más consciente de que tenemos más cosas de las que pensamos para agradecer.
No olvides que, cuando agradeces, envías energía positiva, y toda energía genera una respuesta; es decir, posiblemente verás que recibes y llenas tu vida de cosas por las que dar las gracias.

. Quieren aprender

En realidad, estamos aquí, en este escenario llamado Vida, para aprender. Todos los días estamos aprendiendo —incluso cuando creemos que no—; aprendemos de todas las personas. ¡No lo olvides!

Nunca creas estar por encima ni por debajo de nadie: todas las personas tienen algo que aportarnos; todos somos maestros y alumnos a la vez.

Cuando abrimos la mente a nuevos aprendizajes, nuevas culturas, nuevos puntos de vista, estamos en situación para generar cambios en nuestras vidas, y cuando generamos cambios en nuestras vidas estaremos cada vez más próximos a la meta de darle sentido a la vida.

Para aprender, además de tener la mente abierta a diversas situaciones y a muchos puntos de vista diferentes, tenemos que mantener viva la curiosidad, la motivación y, por supuesto, ¡las ganas! Porque cuando generas todas estas actitudes motivadoras, sin lugar a dudas, ¡le estás poniendo ganas y quieres aprender!

 

La entrada caduca en 10:56am el miércoles, 28 enero 2026

Las mujeres y el poder, Por Cristina Martínez Martín

Las mujeres y el poder, Por Cristina Martínez Martín

  Las mujeres y el poder

Por Cristina Martínez Martín

Estaba viendo la serie de Netflix «Diplomática» con una mezcla de curiosidad y escepticismo cuando, casi sin proponérmelo, empezaron a surgir algunas reflexiones.
En la ficción, Estados Unidos nombra a una mujer embajadora en el Reino Unido: uno de los cargos más importantes de la diplomacia internacional, jamás ocupado por una mujer en la vida real. ¡Ojalá así fuera! Pero no lo es. Desde 1960, apenas el 9 % de los embajadores estadounidenses han sido mujeres, y casi siempre destinadas a países de escasa relevancia estratégica.

Al repasar la historia, el panorama no cambia demasiado. Muy pocas mujeres han alcanzado puestos clave en los gobiernos del mundo.   Sin embargo, las que lo lograron dejaron huella, demostrando que se puede gobernar en momentos críticos sin que los conflictos desemboquen en una guerra mundial: esa espada de Damocles que hoy pende sobre nosotros.

Golda Meir, primera ministra de Israel, supo conducir con firmeza y tacto una crisis delicadísima. Indira Gandhi, en la India, sentó las bases de un país más moderno, progresista y justo. Ellen Johnson Sirleaf, presidenta de Liberia de 2006 a 2018, recibió el Nobel de la Paz por su labor en favor de la igualdad. Michelle Bachelet, presidenta de Chile tras una dictadura difícil de perdonar, eligió la paz sobre la revancha y sacó al país de la parálisis política. Angela Merkel gobernó Alemania con inteligencia, discreción y excelencia. Benazir Bhutto fue asesinada, como Indira Gandhi, por atreverse a implantar en Pakistán un sistema más justo.

Pese a estos ejemplos admirables, la creencia de que las mujeres somos menos capaces, menos inteligentes, menos decididas y menos eficaces que los hombres sigue incrustada en la conciencia colectiva. Sospecho que Hillary Clinton y Kamala Harris no alcanzaron el éxito que esperaban —y merecían—, en gran parte por el hecho de ser mujeres.

Las que crecimos en los años setenta y ochenta fuimos las primeras en acceder a carreras universitarias antes vedadas, pero seguimos teniendo como meta el matrimonio, los hijos y, por encima de todo, el bienestar familiar.

Un dilema que los hombres rara vez se plantean es el de conciliar vida familiar y trabajo. Para ellos, lo prioritario suele ser la carrera profesional; para nosotras, la familia. Esa diferencia nos resta disponibilidad y libertad.

Pero hay algo que nos distingue: en general, no buscamos la guerra, sino el consenso. No vemos la confrontación como un campo de batalla, sino como una mesa de diálogo.

Quizá, algún día, el mundo se atreva a dejar en manos femeninas los grandes botones de decisión. Tal vez entonces descubramos que el verdadero poder no está en imponerse, sino en construir. Y que la paz, lejos de ser una utopía, podría ser simplemente una forma distinta —y más humana— de gobernar.

. Son responsables
¿Qué quiero decir con “son responsables”? Que están atentos a sus actitudes, su modo de actuar, cómo hablan, cómo se comportan con los demás, las decisiones que toman, etc.
Ser responsable también implica que no buscan culpables ni quieren ser víctimas. No se quejan del pasado —por muy catastrófico que este haya sido—; solamente sacan un aprendizaje de su supuesto fracaso para mejorar en su día a día.
En definitiva, ser responsables de nosotros mismos lleva implícito tomar las riendas de tu vida. ¿Te animas?
. Se rodean de personas positivas
Recuerdo haber leído en varios libros que “somos el promedio de las 5 personas con las cuales más nos relacionamos en nuestras vidas”.
Al principio pensaba: “Menuda tontería”, pero ahora ¡no puedo estar más de acuerdo! Realmente, somos animales de costumbres y constantemente estamos influenciados, para bien o para mal; por lo que, si nos rodeamos de personas que ven la vida en modo blanco o negro, negativo y triste, al principio no nos afectará, pero si día a día y de forma constante nos relacionamos con personas así, tarde o temprano y de forma inconsciente estaremos repitiendo patrones y actitudes muy similares.
Así que ya te estarás imaginando el modo inverso: aquel que consiste en rodearte de personas positivas, altruistas, llenas de proyectos; aquellas que sacan algo positivo de lo más negativo, etc.
Cuando te rodeas de personas positivas, generarás hábitos y actitudes que te harán darle más sentido a la vida y estarás llenándote de aprendizajes nuevos y llenos de propósito. Sobre los aprendizajes trata el siguiente punto. ¡Sigue leyendo!
. Quieren aprender
En realidad, estamos aquí, en este escenario llamado Vida, para aprender. Todos los días estamos aprendiendo —incluso cuando creemos que no—; aprendemos de todas las personas. ¡No lo olvides!
Nunca creas estar por encima ni por debajo de nadie: todas las personas tienen algo que aportarnos; todos somos maestros y alumnos a la vez.
Cuando abrimos la mente a nuevos aprendizajes, nuevas culturas, nuevos puntos de vista, estamos en situación para generar cambios en nuestras vidas, y cuando generamos cambios en nuestras vidas estaremos cada vez más próximos a la meta de darle sentido a la vida.
Para aprender, además de tener la mente abierta a diversas situaciones y a muchos puntos de vista diferentes, tenemos que mantener viva la curiosidad, la motivación y, por supuesto, ¡las ganas! Porque cuando generas todas estas actitudes motivadoras, sin lugar a dudas, ¡le estás poniendo ganas y quieres aprender!

«Empieza por ti», Entrevista a Carla Simeone, Por Mar Cantero

«Empieza por ti», Entrevista a Carla Simeone, Por Mar Cantero

EMPIEZA POR TI

   Y sé la protagonista        de tu propia vida.

entrevista a CARLA SIMEONE

Por Mar Cantero

Carla Simeone

Coach ontológico, organizacional, deportiva y cuántica. Biodescodificadora y Master en PNL, acompaña procesos de transformación profunda desde una mirada integral que une cuerpo, emoción, lenguaje y energía. Fundadora de Portal Maestro y autora del libro Empiezo por mí, trabaja con personas, equipos y organizaciones para expandir la consciencia, el liderazgo y el bienestar colectivo.

«Empiezo por mí» es una invitación a tomar el control de nuestra propia vida, a ser el protagonista de nuestra propia historia y a empezar a trabajar en nosotros mismos, de adentro hacia afuera.
Quiero dar las gracias a la autora del libro, Carla Simeone, por concederme esta entrevista para nuestra revista para Mentes abiertas. 
  1. En tu libro «Empiezo por mí» hablas bastante de los principios del libro El Kybalion, ¿puedes explicar un poco a los lectores de qué tratan esos principios?

Descubrí El Kybalion en un momento en que buscaba respuestas más profundas, y sus siete principios me ofrecieron una guía para entender mi vida.
Son leyes universales que rigen lo físico, mental y espiritual. Por ejemplo:

  • El mentalismo dice que todo es mente.
  • La correspondencia, que lo que pasa afuera refleja lo que llevamos dentro.
  • La polaridad, que todo tiene dos extremos.
  • El ritmo, que todo fluye en ciclos.

En mi libro propongo ejercicios prácticos para experimentar cada uno, llevarlos al cuerpo y a la vida diaria. No es teoría: es transformación.

  1. ¿Cómo podemos saber qué es casualidad o causalidad y dónde podemos ver la diferencia?

Creo que las casualidades no existen. Lo que llamamos así, muchas veces es una causalidad no vista.
Cuando vivimos desde la consciencia, entendemos que todo tiene un sentido.
Esto no es para culparnos, sino para recuperar el poder personal.
Por eso el libro se llama Empiezo por mí: todo empieza dentro.

  1. Es muy difícil perdonar de verdad, ¿cómo se debería perdonar para que sea real ese perdón?

Perdonar no es justificar ni olvidar, es un proceso de liberación.
Hay tres formas de perdón que comparto en el libro:

  • Perdonar al otro, aunque no lo pida.
  • Perdonarme a mí, por lo que permití o no cuidé.
  • Pedir perdón, desde el amor, no desde la culpa.

Perdonar no siempre implica seguir en vínculo. A veces también es amor elegir soltar.

  1. ¿En qué nos beneficia a nosotros el perdón en nuestra vida?

El perdón nos devuelve energía. Nos libera de emociones que arrastramos sin darnos cuenta.
Es una puerta a la compasión y un acto de amor propio.
Cuando perdonamos, dejamos de quedar enganchados al pasado y elegimos avanzar con más ligereza y claridad.

  1. ¿Realmente existe la ley del Karma? ¿Vamos a pagar lo malo y recibir lo bueno?

No creo en el karma como castigo, pero sí en la ley de causa y efecto.
Todo lo que hacemos vibra, y esa vibración vuelve.
No se trata de tener miedo, sino de sembrar con intención, desde el amor y la coherencia.
La vida no castiga: responde.

  1. En tu libro hablas de renunciar al Karma. ¿Cómo lo hacemos?

Renunciar al karma es salir de los patrones que repetimos sin cuestionar.
No estamos condenados a repetir nuestra historia. Podemos decir:
“Hasta aquí con esta versión de mí.”
Empezamos por observarnos con honestidad y valentía, y elegir distinto.
Cambiar el karma es cambiar la energía desde la cual vivimos.

  1. Háblanos de los contratos kármicos. ¿Qué son y cómo nos afectan?

Son vínculos intensos que, desde lo espiritual, elegimos antes de nacer.
Suelen aparecer como relaciones que nos confrontan y nos transforman.
No están para castigarnos, sino para enseñarnos.
Una vez que integramos la lección, el contrato se cumple.
Podemos seguir en vínculo desde otro lugar, o soltarlo con amor.

  1. En tu libro también hablas de la desidentificación de la mente del aquí y el ahora. ¿Qué significa?

No somos lo que pensamos. La mente viaja al pasado o al futuro, pero la vida sucede ahora.
Desidentificarse es observar los pensamientos sin quedar atrapada en ellos.
El cuerpo siempre está en el presente.
Cuando soltamos la identificación con la mente, aparece lo esencial: silencio, claridad y verdad.

  1. ¿Cómo podemos activar nuestro potencial, como dices en tu libro?

Primero, creyendo que lo tenemos.
Activar el potencial es reconocernos con luces y sombras, dejar de sostener versiones que ya no nos representan.
En el libro propongo ejercicios para conectar con lo que nos enciende.
El potencial se activa cuando nos damos permiso de expresarnos tal como somos.

  1. ¿Crees que todas las personas podemos encontrar nuestro propósito en la vida?

Sí, lo creo profundamente.
El propósito no siempre es algo grande: puede estar en un gesto, una mirada, un acompañar.
Se revela cuando dejamos de vivir desde el deber y empezamos a escucharnos.
Mi libro es una invitación a reconectar con esa voz interna que sabe lo que vinimos a hacer.

🌱 Cierre personal

Gracias de corazón a Mentes Abiertas por este espacio.
Este libro, Empiezo por mí, no es solo una publicación: es un llamado a mirar hacia adentro, asumir nuestra historia y volver a nosotros mismos.
Creo profundamente que vinimos a esta vida a brillar, a crear, a disfrutar.
Y por eso, lo repito siempre:

«Viniste a disfrutar. No te distraigas.»

Carla Simeone

Un libro para conocernos, encontrarnos, rediseñarnos, perdonarnos, respetarnos y conseguir nuestros propósitos vitales.

Carla Simeone, coach profesional, nos lleva de la mano en una aventura fascinante que comienza con la premisa de que cada uno de nosotros somos el verdadero y gran protagonista de nuestra propia historia. Y a través de sus páginas, nos invita a dejar la exigencia a un lado y abrazar la excelencia, a entender que los errores son parte del camino y a ser compasivos con nosotros mismos.

Nos enseña así a dejar de echar la culpa a los demás o a nosotros y asumir la responsabilidad de nuestras acciones desde la empatía, para ser conscientes del impacto que el perdón puede tener en nuestra vida, no solo con los demás, sino también con nosotros mismos. Y en definitiva, nos muestra que la vida es una gran aventura que podemos escribir nosotros mismos.

Una invitación a tomar el control de nuestra propia vida, a ser el protagonista de nuestra propia historia y a empezar a trabajar en nosotros mismos, de adentro hacia afuera.

Además, cuenta con el prólogo del hermano de la autora, Diego Simeone, reconocidísimo entrenador y autor de Creer, un éxito de ventas que ya va por la decimotercera edición.

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MENTES ABIERTAS

¿Espiritualidad auténtica?, por Yolanda Mármol

¿Espiritualidad auténtica?, por Yolanda Mármol

¿ESPIRITUALIDAD

AUTÉNTICA?  

Por Yolanda Mármol

El camino de la espiritualidad es personal, único y diferente para cada persona, es decir, hay múltiples maneras y caminos para conectar con la auténtica espiritualidad. Antes de proseguir, quiero hacer un inciso, la espiritualidad en sí misma es auténtica. He querido poner “auténtica” y “no auténtica” para darnos cuenta de lo que verdaderamente es espiritual y lo que nos pueden llegar a hacer creer.

Hoy en día, en una sociedad donde “todo vale” o “casi todo”, nos pueden imponer desde fuera (sin darnos apenas cuenta) el modo de presentar la espiritualidad “no auténtica”, mediante dogmas, imposiciones, autoritarismo y mediante un pensamiento rígido y no flexible. Aquí entraría los “falsos gurús”.

La “auténtica espiritualidad”, es sencilla, gratis, flexible, no autoritaria, de pensamiento abierto y flexible. Por ejemplo, podemos conectar con la espiritualidad (todos somos seres espirituales) con la música, con el contacto con la naturaleza, con una lectura, contemplando un amanecer, haciendo yoga, meditando, y un largo etcétera. En definitiva, todo aquello que nos hace sentirnos plenos interiormente y conectados con todo y con todos, a la vez que, nos da paz y serenidad, nos conecta con nuestra espiritualidad. Y todo ello, si nos damos cuenta, lo podemos hacer por nosotros mismos, sin maestros ni “gurús”. No quiero decir con esto que, no haya personas que nos puedan inspirar, guiar y motivar por su modo de ser y ver el mundo, pero nunca nos impondrán su forma de hacer las cosas como la única forma válida, ya que, hay muchos caminos (y todos bajo la absoluta libertad) para llegar a ella.

Todo aquello que sea autoritario, no flexible, con un pensamiento cerrado y rígido, será más bien fruto de ego, y el ego es todo lo contrario a lo espiritual. Lo espiritual podrás observar que es natural, único y distinto para cada persona, por eso, hoy más que nunca, tenemos que mirar con ojos de observador para distinguir lo que es y lo que no es espiritual.

 

Todo aquello que no nos deja ser nosotros mismos, sacar lo mejor de nosotros y, no nos deja brillar, nos está alejando de nuestra espiritualidad.

Todo esto que he escrito anteriormente y he querido transmitir, me lleva a las siguientes frases (cuyos autores desconozco):

“Nadie puede enseñarte, nadie puede hacerte espiritual”.

“No hay otro maestro, sino tu propia alma”.

Y, como decía, te pueden inspirar, guíar, pero el camino hacia tu corazón,

y por ende, hace tu espiritualidad te pertenece solamente a ti.

. Son responsables
¿Qué quiero decir con “son responsables”? Que están atentos a sus actitudes, su modo de actuar, cómo hablan, cómo se comportan con los demás, las decisiones que toman, etc.
Ser responsable también implica que no buscan culpables ni quieren ser víctimas. No se quejan del pasado —por muy catastrófico que este haya sido—; solamente sacan un aprendizaje de su supuesto fracaso para mejorar en su día a día.
En definitiva, ser responsables de nosotros mismos lleva implícito tomar las riendas de tu vida. ¿Te animas?
. Se rodean de personas positivas
Recuerdo haber leído en varios libros que “somos el promedio de las 5 personas con las cuales más nos relacionamos en nuestras vidas”.
Al principio pensaba: “Menuda tontería”, pero ahora ¡no puedo estar más de acuerdo! Realmente, somos animales de costumbres y constantemente estamos influenciados, para bien o para mal; por lo que, si nos rodeamos de personas que ven la vida en modo blanco o negro, negativo y triste, al principio no nos afectará, pero si día a día y de forma constante nos relacionamos con personas así, tarde o temprano y de forma inconsciente estaremos repitiendo patrones y actitudes muy similares.
Así que ya te estarás imaginando el modo inverso: aquel que consiste en rodearte de personas positivas, altruistas, llenas de proyectos; aquellas que sacan algo positivo de lo más negativo, etc.
Cuando te rodeas de personas positivas, generarás hábitos y actitudes que te harán darle más sentido a la vida y estarás llenándote de aprendizajes nuevos y llenos de propósito. Sobre los aprendizajes trata el siguiente punto. ¡Sigue leyendo!
. Quieren aprender
En realidad, estamos aquí, en este escenario llamado Vida, para aprender. Todos los días estamos aprendiendo —incluso cuando creemos que no—; aprendemos de todas las personas. ¡No lo olvides!
Nunca creas estar por encima ni por debajo de nadie: todas las personas tienen algo que aportarnos; todos somos maestros y alumnos a la vez.
Cuando abrimos la mente a nuevos aprendizajes, nuevas culturas, nuevos puntos de vista, estamos en situación para generar cambios en nuestras vidas, y cuando generamos cambios en nuestras vidas estaremos cada vez más próximos a la meta de darle sentido a la vida.
Para aprender, además de tener la mente abierta a diversas situaciones y a muchos puntos de vista diferentes, tenemos que mantener viva la curiosidad, la motivación y, por supuesto, ¡las ganas! Porque cuando generas todas estas actitudes motivadoras, sin lugar a dudas, ¡le estás poniendo ganas y quieres aprender!

EL PENTÁCULO, el símbolo de las mujeres sabias. Por Mar Cantero

EL PENTÁCULO, el símbolo de las mujeres sabias. Por Mar Cantero

 Por Mar Cantero

   

EL PENTÁCULO

El símbolo de las mujeres sabias

El pentáculo es un símbolo asignado desde hace mucho tiempo a la magia negra, a la brujería, incluso al diablo o el satanismo, pero en realidad tiene un significado muy distinto.

Te invito a conocer cuál es su verdadero origen en este artículo.

 

En las antiguas religiones paganas, el pentáculo era un símbolo de suerte y protección, y con la sabiduría. Digamos que a este símbolo, le ocurrió lo mismo que a la esvástica dhármica, originaria de la India, que tenía un significado muy positivo de regeneración y comienzo, y también con la suerte, pero lamentablemente fue tomado en primer lugar por el imperio romano y después por los nazis, convirtiéndolo ambos en un símbolo relacionado con la maldad, la crueldad, y la perversión más absolutas.

El libro titulado  “La clave de la magia negra” de Stainslas de Guaita (1897) fue el primer libro en el que se habló abiertamente de la vinculación de este símbolo con el satanismo, (utilizado con dos puntas hacia arriba) lo cual, nos lleva a la conclusión de que esta idea es muy reciente. Y después, otros libros, el cine, y otras creencias populares propagaron este significado como cierto, cuando realmente no lo es.

El pentáculo en la antigüedad se asociaba a la divinidad femenina, a la Diosa, origen y fin de todas las cosas. También represento a Venus, diosa del amor y la belleza. Incluso en la prehistoria era relacionado con la figura femenina, con el útero o con la fertilidad. Existen pinturas rupestres que constatan la presencia de estos pentagramas en épocas muy tempranas de nuestra historia.

En la magia llamada Wicca, que existe actualmente, da un significado a cada una de las puntas del pentáculo. En esta religión pagana las cinco puntas representan los cinco elementos; El agua, la tierra, el fuego, el viento y la quintaesencia. En la Edad media la quintaesencia era la sustancia que conformaba la bóveda celeste, es decir, lo que hoy entendemos como espacio. Ese pentagrama, según la religión Wicca representa al ser humano, apareciendo sus extremidades y cabeza en las puntas de la figura geométrica. La circunferencia que rodea al pentáculo sería el símbolo de armonía entre el ser humano y los cinco elementos de la naturaleza.

Lee los primeros capítulos de «Los mares del alba»

en sus nuevas ediciones «Alquimia e Infernum»

En mi novela “Los mares del alba”, las mujeres sabias se relacionan con este símbolo porque tiene un significado de sabiduría. La inquisición y las creencias erróneas populares fueron los encargados de cambiar el nombre a las mujeres sabias, curanderas, hechiceras, adivinadoras, o con cualquier otro don que sobresalía del resto de los mortales, por el de brujas. Este cambio conllevaba mucha parafernalia que adornaba a una única realidad: el miedo que los hombres de la Iglesia tenían a estas mujeres que, no solo les superaban en sabiduría, sino también en decencia, sensibilidad, empatía, y compasión por sus semejantes. El temor masculino ante la sabiduría femenina es ampliamente conocido a través de las épocas del pasado y lamentablemente aún perdura en nuestros días, en una minoría solamente.

<<Un hombre o una mujer sabios no tienes nada que temer de otra persona sabia. Un necio, sin embargo, tiene mucho que temer de una persona sabia, teme compararse, mirarse realmente al espejo, y sobretodo teme que su necedad salga a la luz.>>

Hoy en día, la sabiduría femenina sigue siendo motivo de temor, burla, o discrepancias, pero de lo que no hay duda es de que existe. Todas somos mujeres sabias, solo que algunas mujeres no son conscientes de ello, por eso no se comportan como tal. Ocurre lo mismo con los hombres, ellos también tienen su sabiduría interna, y ahora parece ridículo, casi absurdo, que un símbolo haya cambiado su significado tantas veces durante la Historia, para regresar en la actualidad a su punto de partida, a su auténtico significado.

Como dice parte de la contraportada de Los mares del alba: “Las mujeres sabias existieron, pero todas las pruebas de su existencia fueron ocultas por un poder, temeroso de la libertad intelectual femenina y así han permanecido hasta la escritura de esta novela. Su mayor enseñanza: “Todo puede lograrse si encontramos la sabiduría que habita dentro de nosotros.” No lo dudes, solo a ti, te está destinado conocer sus secretos.  

Sigue disfrutando de esta revista que hacemos entre varias mentes,

muy pensantes e inteligentes, para que saques tus propias conclusiones.

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MENTES ABIERTAS

DESCUBRE EL PODER DE LA MEDIACIÓN, por Mayte López

DESCUBRE EL PODER DE LA MEDIACIÓN, por Mayte López

Descubre el poder de la mediación

Por Mayte López

 

¿Tienes un conflicto con tu jefe o algún compañero de trabajo?, ¿Tu hijo tiene problemas con compañeros en el colegio?, ¿No encuentras solución a los conflictos en tu comunidad de vecinos?, ¿Estás inmerso en un proceso de divorcio y no lográis llegar a un acuerdo?

La respuesta a todas estas preguntas es clara:

Hablando se entiende la gente

Para evitar acudir a los tribunales y encontrar solución a estos y otros tipos de conflictos, la mediación se presenta como una herramienta muy útil y efectiva. Te ahorrará juicios, dinero, estrés y preocupaciones.

Gracias a la mediación, y la función facilitadora del mediador, se produce el diálogo y se alcanza una solución beneficiosa para ambas partes.

Recuerda que la mediación es un proceso que garantiza la confidencialidad de la información que compartas. Lo que se dialogue no saldrá de esa habitación, o de esa videollamada en el caso de la mediación online. Esto te permitirá hablar con libertad, sin miedo y practicar la empatía y comprendiendo no solo tu postura sino también la de la otra parte.

Es un proceso flexible que se adapta a ti, respetando tu tiempo y agenda, donde podrás dialogar de forma natural, sin presiones. Así, se llega a una solución satisfactoria para todos.

Por ejemplo, se ha demostrado ser exitosa en casos de divorcio o custodia de hijos, evitando las sesiones judiciales y el daño emocional que éstas pueden causar a los menores. También en el ámbito profesional evita pleitos y, en el contexto escolar, la mediación goza de gran aceptación por las soluciones que ofrece.

¿Vale la pena la mediación?

Totalmente.

Mi experiencia me mostró que la mediación no solo es un método rápido y eficaz para resolver conflictos, sino que también evita los costos de un proceso judicial, donde un juez tomaría decisiones por ti, y no tú.

No siempre es cuestión de quien tiene la culpa, sino de saber dialogar y resolver el conflicto entre las partes. Cada persona tiene sus razones y, en este sentido, el mediador facilita el proceso para alcanzar un acuerdo.

Si tienes un conflicto que parece no tener solución, te recomiendo que pruebes la mediación, porque…

 

“La mediación es el arte de crear puentes en lugar de muros”.  

Anónimo

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¿Qué quiero decir con “son responsables”? Que están atentos a sus actitudes, su modo de actuar, cómo hablan, cómo se comportan con los demás, las decisiones que toman, etc.
Ser responsable también implica que no buscan culpables ni quieren ser víctimas. No se quejan del pasado —por muy catastrófico que este haya sido—; solamente sacan un aprendizaje de su supuesto fracaso para mejorar en su día a día.
En definitiva, ser responsables de nosotros mismos lleva implícito tomar las riendas de tu vida. ¿Te animas?
. Se rodean de personas positivas
Recuerdo haber leído en varios libros que “somos el promedio de las 5 personas con las cuales más nos relacionamos en nuestras vidas”.
Al principio pensaba: “Menuda tontería”, pero ahora ¡no puedo estar más de acuerdo! Realmente, somos animales de costumbres y constantemente estamos influenciados, para bien o para mal; por lo que, si nos rodeamos de personas que ven la vida en modo blanco o negro, negativo y triste, al principio no nos afectará, pero si día a día y de forma constante nos relacionamos con personas así, tarde o temprano y de forma inconsciente estaremos repitiendo patrones y actitudes muy similares.
Así que ya te estarás imaginando el modo inverso: aquel que consiste en rodearte de personas positivas, altruistas, llenas de proyectos; aquellas que sacan algo positivo de lo más negativo, etc.
Cuando te rodeas de personas positivas, generarás hábitos y actitudes que te harán darle más sentido a la vida y estarás llenándote de aprendizajes nuevos y llenos de propósito. Sobre los aprendizajes trata el siguiente punto. ¡Sigue leyendo!
. Quieren aprender
En realidad, estamos aquí, en este escenario llamado Vida, para aprender. Todos los días estamos aprendiendo —incluso cuando creemos que no—; aprendemos de todas las personas. ¡No lo olvides!
Nunca creas estar por encima ni por debajo de nadie: todas las personas tienen algo que aportarnos; todos somos maestros y alumnos a la vez.
Cuando abrimos la mente a nuevos aprendizajes, nuevas culturas, nuevos puntos de vista, estamos en situación para generar cambios en nuestras vidas, y cuando generamos cambios en nuestras vidas estaremos cada vez más próximos a la meta de darle sentido a la vida.
Para aprender, además de tener la mente abierta a diversas situaciones y a muchos puntos de vista diferentes, tenemos que mantener viva la curiosidad, la motivación y, por supuesto, ¡las ganas! Porque cuando generas todas estas actitudes motivadoras, sin lugar a dudas, ¡le estás poniendo ganas y quieres aprender!

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