3 RUIDOS QUE NOS ALEJAN DE NUESTRA ESENCIA, Yolanda Mármol

3 RUIDOS QUE NOS ALEJAN DE NUESTRA ESENCIA, Yolanda Mármol

3 RUIDOS QUE NOS ALEJAN DE NUESTRA ESENCIA

Por Yolanda Mármol

Vivimos rodeados de múltiples estímulos, muchos de ellos innecesarios,

que nos llenan de distracciones y nos alejan de nuestros objetivos. 

Así mismo, estamos sobre cargados de información que recibimos por todas partes y no nos da tiempo a procesarla ni digerirla de forma adecuada. Todos esos estímulos que nos distraen y a toda esta carga de información les he llamado “ruidos”, que en realidad son cosas que nos alejan de nuestra esencia. ¡Vamos a ver dichos “ruidos”!

  1. La televisión: nunca me he sentido atraída por la televisión, y no te voy a negar, que más de una vez me he sentido un poco “el bicho raro”, pero a día de hoy, doy gracias y doy la bienvenida a ese “bicho raro”. En realidad, la televisión (conocida coloquialmente y por muchos como “la caja tonta”) nos quitan muchas horas de nuestra vida de una forma pasiva e insustancial. ¿Cuántas veces has escuchado a personas decir a alguien que quiere escribir un libro, terminar un trabajo, estudiar y así un largo etcétera, poniéndose excusas sin sentido sobre que no tiene tiempo, y luego se tira 2 y 3 horas diarias frente al televisor? Incoherente, ¿verdad? Y, ya dejamos al margen la gran manipulación que en ella se da y a la de mentiras que estamos expuestos, y que a pesar de saberlo, nos dejamos “hechizar” por el brillo, luces e imágenes en movimiento de la pantalla. Supongo que si me estás leyendo es porque quieres prosperar y conseguir tus objetivos, por lo que la televisión es un pasatiempo “sin mucho oficio ni beneficio”.

Si necesitas encontrar más razones de peso para dejar/reducir de ver televisión, te aconsejo el libro de denuncia, de Jerry Mander: Cuatro buenas razones para eliminar la televisión y el vídeo de youtube: Razones para eliminar la TV.

 

  1. Internet y Redes Sociales: reconozco que soy la primera que hago uso de internet y de las redes sociales ya que, debido a mi proyecto, tengo que hacer uso de las redes sociales, pero intento ponerme un máximo de horas y no excederme de ahí.

Una de las preguntas que me hicieron en una entrevista fue si en la era que vivimos de las redes sociales se podía ser espiritual (o algo así venía a decir la pregunta), a lo que yo respondí que era muy difícil, y en realidad lo es, pero no por ello, imposible. Si hacemos un mal uso y abuso de las redes sociales indudablemente será un “ruido que nos aleja de nuestra esencia”. Tenemos que ser inteligentes si queremos llegar a nuestra esencia y conseguir nuestros objetivos; tenemos que hacer un buen uso de las redes sociales, es decir, leer cosas que nos nutran y nos hagan crecer, seguir cuentas de personas que admiremos y que han conseguido sus objetivos, en definitiva, hacer un buen uso, y por supuesto, poner un tiempo limitado para ello, de lo contrario, nos saturaremos y nos alejará de nuestro centro y, por supuesto de nuestra esencia. En cambio si leemos cosas que nos nutran, y seguimos cuentas de personas que nos inspiren, sí nos pueden ayudar a conectar con nuestra esencia, y por ende, sí ser espirituales.

 

Te invito, a que introduzcas el minimalismo, tan oído hoy edía, pero que tan efectivo es para nuestro estado emocional y nuestro espíritu. Tira aquellas cosas que no hayas usado en un año, porque sabes que no lo vas a volver a usar. Puedes donarlo o regalarlo y seguro que alguien se beneficia de ello mucho más que tú.

 

3. Acumular cosas: ¿no te ha pasado ir a buscar una cosa y encontrar desorden y agobiarte y estresarte? y es que, el desorden está comprobado que genera malestar y estrés. ¿Cuántas cosas acumulamos año tras año, y las dejamos arrinconadas pensando que tal vez un día las vamos a utilizar? ¡Gran error! Sabemos de sobra, al menos de forma inconsciente, que no las vamos a usar, pero tendemos a apegarnos demasiado a las cosas (al igual que a las personas) y, todo ello a priori, nos genera nerviosismo, malestar y estrés, y como habrás adivinado, nos aleja de nuestra esencia.

Espero que se cumplan todos los objetivos que te has marcado para este año, y que este post te haya sido de ayuda para llegar a dichos objetivos, porque para dejar que algo nuevo entre, tenemos que soltar viejos hábitos.

Y es que, ya lo decía Sócrates que…

“El secreto de la felicidad está en desarrollar la capacidad de disfrutar con menos”.

 

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MENTES ABIERTAS

 

Lourdes Carmona, una mujer sin miedo a volar

Lourdes Carmona, una mujer sin miedo a volar

Lourdes Carmona

Entrevista

UNA MUJER SIN MIEDO A VOLAR

Por Mar Cantero

Vi a una mujer piloto vestida con su uniforme hablando en una cabina, pero de teléfono,     y una vocecilla interna me dijo:

  1. “Quiero ser como ella cuando sea mayor, qué elegante”.
  2. Ahí se inició el vértigo.

Lourdes Carmona, vive es valenciana, comandante de aviación, y también se dedica a superar el miedo a volar, a través de sus directos desde su cuenta de Instagram y a tutorear a aspirantes a pilotos.

1. ¿Cuándo y cómo descubriste que querías ser piloto? A la temprana edad de 13 años al realizar mi primer vuelo en avión con mis padres. Fui a raíz ganar un viaje a Disneyworld en Orlando el día de mi cumpleaños, el 27 de marzo de 1991. Volamos desde el aeropuerto de El Altet, Elche a Madrid, posteriormente a Nueva York donde tuvimos una larga escala, entonces estando en el pasillo de la terminal del Kennedy sucedió la magia, vi a una mujer piloto vestida con su uniforme hablando en una cabina, pero de teléfono, y una vocecilla interna me dijo; “Quiero ser como ella cuando sea mayor, qué elegante”. Ahí se inició el vértigo. Para los que digan que el número trece da mala suerte, tengo argumentos al respecto que desmienten esa creencia.

2. ¿Tuviste miedo o dudaste en algún momento?

En absoluto, tuve una fe inquebrantable y mis padres también creyeron en mí.

5. ¿Encontraste apoyo a tu alrededor, o todo lo contrario?

Mis padres despegaron mucho antes que yo, creyeron en mi y me apoyaron desde el principio. Era muy buena estudiante y me animaban a prepararme para ser lo que yo quisiera.

6. ¿Sufriste algún tipo de discriminación por ser mujer?

No, nunca. 

7. ¿Qué consejo darías a otras mujeres que tienen tu mismo sueño?

Los condicionantes son oportunidades de crecimiento, establece un plan de acción realista y llegarás a alcanzar aquello que te propongas. Las creencias son cuestionables asegúrate que las tuyas están alineadas con tu propósito.

8. ¿Qué sentiste la primera vez a los mandos de un avión?

Una mezcla entre emoción y muchos nervios porque quería hacerlo muy bien. Cuando se marcharon los pasajeros y bajé del avión recuerdo mirarlo de extremo a extremo y pensar; “vaya, lo he aterrizado yo”.

9. ¿Piensas que la sociedad, según cómo está ahora, ayuda en algo a que haya mujeres que puedan desarrollarse profesionalmente en un mundo que antes era solo masculino?

Creo que estamos en una situación privilegiada y que las mujeres tenemos la pieza clave mediante la educación de nuestros hijos en casa.

 

Bettina Kadner y Lourdes Carmona

Bettina Kadner y Lourdes Carmona

 3. ¿Cómo fueron tus primeros pasos para alcanzar tu sueño?

Era una niña con mucha ilusión, en mi familia nadie se había dedicado a la aviación y tampoco teníamos referentes en el medio aeronáutico. Al regreso del viaje, mi padre me sugirió dar el primer paso y redactó con su Olivetti una carta de solicitud de las bases de ingreso en el Ejército del Aire en San Javier. La parte graciosa del asunto resultó ser que, tras su redacción me pidió firmarla, ni siquiera tenía una rubrica definida, se puede decir que en esta carta dejé la primera de muchas. Al cabo de unas semanas recibí la respuesta por correo, contenía una fotocopia de las bases de acceso publicadas en el B.O.E., aun conservo esa carta con mucho cariño.

4. Seguramente no fue fácil al principio. Háblanos de los obstáculos que tuviste que superar.

Los obstáculos son siempre relativos al lugar desde el que se mire la realidad. En mi caso, no tener miembros en la familia que se dedicasen a la aviación parecía ser un condicionante, porque a principios de los 90 escuché muchas veces que ser piloto comercial era un coto cerrado accesible a hijos de pilotos en activo. Pero no lo creí. Y en lugar de quedarme con la creencia popular, hablé con el jefe de estudios del colegio para que me orientase en mi preparación con la carta que había recibido en mis manos.

Considerando que mi despertar se dio pronto, me permitió poner un plan de acción en marcha entre los 13 y 17 años y me entregué por completo al proceso de preparación. Los cambios no siempre son manejables, el aprendizaje al salir de la zona de confort implica llegar a sentirse cómoda haciendo lo incómodo. En aquella época me centré en estar preparada para la formación que se exigía tras recibir la información de acceso a la Academia Militar. Era una alumna brillante de letras, tuve que pasar a ciencias y se me daban fatal. Por las tardes asistía a clases de apoyo para sobrellevar mejor mis asignaturas. Era obvio que para acceder necesitaba estar en forma y prepararme, en este caso el sobrepeso no me ayudaba, entonces un cambio de alimentación y la práctica de deporte regular con un preparador en un gimnasio hicieron el resto.

La adaptación a los diversos desafíos fue progresiva y era alentador ver los resultados, sobretodo porque mantener la fe en el propósito final era el engranaje propulsor del proceso. Sufrir cinetosis en cualquier medio de transporte también condicionaba mi idea de ponerme a los mandos de un avión, pero aún así, continué hacia delante. Entonces, a los 17 años ya estaba casi lista pero aún quedaba una gran prueba por completar, el inglés. Cursé el último año de instituto (COU) en Estados Unidos, viví con una familia americana que me cuidaron como una más de la familia Sivik en Albion, Pensilvania. Y eso si fue un gran aprendizaje.

10. Estuviste en el homenaje a Bettina Kadner, la primera mujer que consiguió la licencia de piloto en los años sesenta en España. ¿Cómo es?

Es una mujer muy sencilla, que me sorprendió mucho y me encantó conocer. Y al parecer no sufrió ninguna discriminación tampoco, o al menos ella no se enteró de ello. 

Descubrir que volar era mi sueño me llevó a un proceso de desarrollo personal con mayúsculas.

«Lo que más amo de mi trabajo es la libertad que produce volar,

se dice que trabajamos en la oficina con las mejores vistas del mundo.»

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MENTES ABIERTAS

El cónsul francés, novela de Cristina Martínez Martín

El cónsul francés, novela de Cristina Martínez Martín

  El cónsul francés

   La nueva novela de

   Cristina Martínez Martín

Esta novela parte del gravísimo atentado que sufre el cónsul de Francia en Larache (el puerto más importante del entonces Protectorado de España en Marruecos), en el año 1957.

Por medio de los recuerdos y la narración de una adolescente, vamos conociendo el escenario pluricultural que conforma la sociedad de esa ciudad, y la vida de los allá refugiados; una vida que se desintegra tras proclamarse la independencia de Marruecos. En ese contexto, el triángulo amoroso conformado por el cónsul de Francia, una ex artista famosa, madre de la adolescente, y la adolescente, es el telón de fondo de un thriller.   El cónsul investiga y destapa, ayudado por la legendaria duquesa de Guisa, una realidad terrible y muy incómoda para las autoridades españolas. 

A la violencia externa de ese mundo que “se hunde”,  se une la interna de unos personajes que navegan por aguas cenagosas bajo los focos de la claridad hiriente y de los colores y olores de África…

Una novela que no podrás dejar desde la primera página.

Nació en Larache (Marruecos) y allí vivió hasta los 14 años. Cursó Filosofía y Letras en la Universidad de Murcia, Letras Modernas en la de Estrasburgo, e inglés en la Universidad Mc Gill de Montreal (Canadá). Profesora y empresaria (primer premio de la Federación Internacional de Mujeres Empresarias en 1998), y coordinadora regional de un proyecto feminista de la Unión Europea en Andalucía. Su primera novela: “Te devuelvo la memoria” ganó el premio Galiana convocado por el Ayuntamiento de Toledo. La segunda, “País de Invierno” se encuentra en su segunda edición. Actualmente colabora con la prensa local en Sevilla y Murcia y en Mentes abiertas.

Escribo para poner mi imaginación al servicio de una causa, la nuestra, la de las mujeres, quienes por el hecho de nacer de sexo femenino hemos tenido que pagar a lo largo de la historia un precio desorbitado.

Escribo porque necesito aportar un grano de arena a la playa antes de morir…

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Carmen Herrerías, una mujer de altos vuelos

Carmen Herrerías, una mujer de altos vuelos

Carmen Herrerías

Entrevista

UNA MUJER DE ALTOS VUELOS

Por Mar Cantero

Mi primer obstáculo fui yo misma al pensar que no podía lograrlo.

Carmen Herrerías es de San Antonio (Ibiza), y es voluntaria de Protección civil. Su sueño es pilotar un avión de extinción de incendios.

1. ¿Cuándo y cómo descubriste que querías ser piloto?

Desde pequeña siempre me llamaba la atención los aviones, pero nunca se me ocurrió la idea de ser piloto, quizás por no tener a nadie conocido en aquel entonces en nada relacionado con la aviación. Como voluntaria de Protección Civil, cuando vas a servicios de extinción de incendios y aparecían medios aéreos siempre pensaba en la sensación que sería estar a los mandos del avión. Mis compañeros lo sabían y me animaban, hasta que llegó el momento en que decidí dar un cambio a mi vida y mudarme a Barcelona para comenzar mis estudios. Todo esto comenzó a finales de 2015.

2. ¿Tuviste miedo o dudaste en algún momento?

Cuando te enfrentas a un gran cambio como es el mudarte a una ciudad nueva, buscar trabajo y comenzar unos estudios que son totalmente desconocidos para ti, siempre tienes miedo, pero depende de uno mismo como enfrentarlo. Dudas, tenía antes de empezar todo y las sigo teniendo, hoy día, durante el proceso. Pero no tengo dudas de si es realmente lo que quiero, pero sí dudo a veces de si es la decisión acertada, a la edad a la que acabaré los estudios y llegar a donde realmente quiero, que es la extinción de incendios.

3. ¿Cómo fueron tus primeros pasos para alcanzar tu sueño?

Duros, muy duros. Es difícil saber por dónde empezar cuando no sabes cuál es el principio.

7. ¿Qué consejo darías a otras mujeres que tienen tu mismo sueño?

Que sean conscientes de que, si de verdad es su sueño, no va a ser nada fácil lograrlo. Si eres una persona luchadora lo conseguirás, no importa el tiempo que tardes en hacerlo.  Si quieres, puedes. Que nadie te diga lo contrario.

8. ¿Qué sentiste la primera vez a los mandos de un avión?

Si te digo la verdad, ese día para mí, no fue el más emocionante. Estás nerviosa y no piensas en disfrutarlo, solo en prestar atención a todo. Mi día más importante fue cuando mi instructor de aquel entonces me dijo que estaba  preparada para volar sola por primera vez. Ese momento en el que te dicen que sales tú sola… Creo que tuve un cúmulo de sensaciones y emociones que no podría describir. Nervios, emoción, bloqueo de no saber si estás preparada, alegría, ganas de gritar. Pero te concentras en seguir todos los procedimientos de despegue y lo único que haces es disfrutar como nunca antes lo habías hecho.

4. Seguramente no fue fácil al Háblanos de los obstáculos que tuviste que superar.

Recuerdo mi primer día de clase, no entendía nada de la materia y al llegar a casa, con la frustración, me puse a llorar diciéndome a mí misma que ese mundo no era para mí. Después vino el compaginar dos trabajos para poder pagar los estudios, las clases teóricas presenciales, las horas de estudio en casa, las clases de vuelo en el aeropuerto, la falta de sueño y cansancio y lo que conlleva el no estar al cien por cien. Y todo esto a la vez.

5. ¿Encontraste apoyo a tu alrededor, o todo lo contrario?

Encontré apoyo en mis compañeros de protección civil y en mis amigos para empezar el camino. Después he ido conociendo personas maravillosas en la aviación, que entienden por lo que estás pasando y te ayudan sabiendo lo que cuesta conseguirlo. Hoy por hoy, tengo grandes amistades que en su día fueron instructores. Todos ellos de una manera u otra siempre han estado ahí.

6. ¿Sufriste algún tipo de discriminación por ser mujer?

Para nada, todo lo contrario. Siempre me han tratado muy bien y desde el respeto, he recibido todo tipo de ayuda tanto de profesores como de compañeros. Tampoco me he sentido con trato de favores por ser mujer. No creo que sea por el género sino más bien por el tipo de persona que eres.

 

Tengas más o menos recursos, siempre va a ser difícil, pero el resultado va a merecer mucho la pena.

10. ¿Piensas que la sociedad, según cómo está ahora, ayuda en algo a que haya mujeres que puedan desarrollarse profesionalmente en un mundo que antes era solo masculino?

Creo que el verdadero problema es que no hay ayudas para poder formarte como piloto, a no ser que tengas una familia bien posicionada, o tengas un gran padrino dentro de este mundo. Desde mi punto de vista y experiencia, el problema no es el género sino los recursos que pueda tener esa persona para poder llegar a conseguirlo. Ojo, no niego por completo que pueda existir algún tipo de discriminación, pero no es mi caso y no conozco ninguno tampoco.

11. ¿Qué es lo que más amas de tu trabajo?

Todavía no he llegado al punto de ganarme la vida como piloto, sigo en formación, pero creo que lo más maravilloso es saber que todo el esfuerzo tiene su recompensa y merece la pena luchar por ello. Y lo que más me apasiona de estar volando es la sensación de libertad que tienes cuando estás en el cielo. Da igual que lo hagas en el asiento de un Boeing, un Airbus, una Cessna o un Air Tractor, lo importante es sentirte realizado y feliz.

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MENTES ABIERTAS

Entrevista a Javier Sierra, Mar Cantero

Entrevista a Javier Sierra, Mar Cantero

Javier Sierra

El arte, ¿el idioma de Dios?

Entrevista publicada en la revista Piensa es gratis

Por Mar Cantero

Tiziano, Goya, El Bosco, El Greco…

Los artistas conocían y guardaban una sabiduría en su interior, que podría haberles llevado directamente a la hoguera.

Eran tiempos difíciles para los librepensadores y para un nuevo conocimiento que no se atrevieron a desvelar, salvo en sus cuadros. 

Javier Sierra, periodista y autor de novelas que han sido vendidas en todo el mundo, nos plantea en su nuevo libro “El maestro del Prado”, la idea del arte como puerta abierta para conectar con esa energía universal que algunos llaman Dios. En un marco conocido por todos, el Museo del Prado, en cuyas salas se exponen las mejores obras pictóricas del mundo, se encierra también la idea del arte como misterio, como enlace con mundos y dimensiones desconocidas. Los pintores que las hicieron, lo sabían y dejaron un mágico legado a la humanidad que hoy Javier nos descubre con una historia vivida en carne propia, acercándonos a una nueva forma de ver el arte, a una nueva forma de mirar.

1. En tu libro dices que el arte puede ser un medio entre lo visible y lo invisible. ¿Piensas que los artistas somos capaces de conectar con lo que llamamos Dios?

Las primeras pinturas de la humanidad se plasmaron en las profundidades de cuevas del norte de España y el sur de Francia, hace más de 30,000 años. Aquel primer arte no fue decorativo sino mágico. Probablemente buscaba retener el alma de los animales que aquellos “sapiens” del Paleolítico querían cazar y, por lo tanto, revestía un sentido ceremonial, trascendente. Al estudiar el Renacimiento para mi novela “El maestro del Prado” descubrí que artistas como El Bosco, Brueghel el Viejo o más tardíamente El Greco, todavía compartían esa “utilidad” mágica del arte en sus obras. Y sí: las usaron para conectar con lo trascendente, llámalo Dios si quieres.

2. ¿En España, sabemos valorar y dar a conocer lo que tenemos al resto del mundo? Nuestra historia, el arte, etc.

Quizá nos falte un poco de orgullo. Muchos desconocen que el arte pictórico surgió de estas tierras y que nuestro país, tal vez por sus carencias endémicas, ha dado algunas de las mentes más imaginativas de la Historia. Ahí tenemos un valor que trasciende en mucho al sol y la playa y que deberíamos defender como la “marca España” más esencial.

3. Hablas de los adamitas, ¿fueron los precursores del descubrimiento de las leyes de la física cuántica? 

Yo no me atrevería a decir tanto. Fueron una secta milenarista que esperaba un fin del mundo inminente para finales del siglo XVI. Se creían los elegidos para sobrevivir a esa catástrofe y repoblar de nuevo la Tierra. Y El Bosco fue, con toda probabilidad, uno de ellos. Su célebre “Jardín de las Delicias” puede entenderse como un manifiesto encubierto de esa fe. 

4. ¿Todos tenemos la capacidad de comunicarnos con Dios o sólo los que somos artistas? 

Yo creo que todos llevamos el arte dentro. Por eso nos conmueve. Es un don del alma. Y el alma es una emanación de eso que llamamos Dios. 

5. Aquí se suele separar a la literatura del arte en general. ¿Crees que la escritura es un arte? 

Por supuesto que lo es. Pero también un oficio, que cuanto más se practica mejores frutos da.

6. ¿Por qué crees que en España hay pocas puertas abiertas para los nuevos artistas (incluido escritores)? ¿Nos asusta lo nuevo o es que lo antiguo nos pesa demasiado?

Vivimos en un país muy individualista, y eso es bueno y malo para los artistas. Bueno, porque la experiencia primordial del arte es individual; nace en nuestro interior y es el artista quien, al luchar por compartirla, da luz a su arte. El individualismo, pues, favorece el arte. Y malo, porque esa misma óptica egocéntrica nos dificulta reconocer una obra genial al primer golpe de vista. Por eso aquí, el creador debe desplegar un gran tesón para defenderla y darla a conocer. Somos así.

 párrafos. párrafospárrafos Javier Sierra ha sabido transmitir el gran misterio del arte, como prueba de que la existencia humana tiene un significado mucho más trascendente de lo que la mayoría piensa. ¿Por qué estamos aquí? Es la eterna pregunta que todos nos hacemos y que seguramente también todos los artistas del pasado se hicieron alguna vez. ¿Te gustaría saber cuál es? Quizá ellos, los maestros del Prado, tengan la respuesta. Si puedes acercarte al museo, puede que la encuentres por ti mismo. Si no, lee El maestro del Prado, pues quizá esté en alguno de sus párrafos… 

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