Ecoansiedad ¿Qué puedes hacer?, Por Mayte López

Ecoansiedad ¿Qué puedes hacer?, Por Mayte López

ECOansiedad

¿Qué puedes hacer?

Por Mayte López

 

No necesitamos un puñado de personas haciendo todo perfecto,

sino millones haciendo lo que pueden. 

Anne-Marie Bonneau

Las noticias sobre incendios nos inquietan. Y esto se extiende a otros desastres naturales que pueden afectar a nuestro planeta. Ves estas noticias con un nudo en la garganta; te causan dolor. Ese dolor tiene un nombre:  Ecoansiedad

La ecoansiedad no es una enfermedad ni una debilidad, sino una reacción humana de sensibilidad. Es la forma en que nuestra mente y nuestro cuerpo responden cuando sentimos que el planeta está en peligro.

Es una mezcla de angustia, rabia y tristeza que sentimos cada vez que escuchamos hablar del deshielo, del aumento de la temperatura del mar, de las especies en extinción… en definitiva, del miedo a un futuro ecológico incierto.

La ecoansiedad es una señal de que todavía nos importa el mundo, de que sentimos por el planeta, de que hay esperanza.

No te preocupes, no estás solo. Esta sensibilidad es compartida y crece cada vez más entre quienes, como tú y como yo, no quieren acostumbrarse a la destrucción del entorno.

Para que esta emoción no derive en sufrimiento debemos transformarla.

Estos 5 tips pueden ayudarte:

1. Limita el consumo de noticias climáticas.No te expongas constantemente a información dolorosa. Elige el momento adecuado para informarte.

2. Actúa dentro de tus posibilidades.Recicla, planta un arbusto o una semilla. Estas pequeñas acciones alivian.

3. Verbaliza.Habla con otras personas sobre el tema.

4. Conecta con la naturaleza.Camina entre árboles, respira hondo, toca la tierra. Sin prisa, disfrutando el momento.

5. Descansa y no te sientas culpable.Tu calma ayuda y con ella podrás ayudar mejor al planeta.

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REVISA TUS CREENCIAS, Yolanda Mármol

REVISA TUS CREENCIAS, Yolanda Mármol

Revisa tus creencias

Muchas veces nos encontramos confundidos y enredados por emociones y sentimientos contrapuestos. Desde que somos pequeños, hemos recibido innumerables mensajes de nuestro entorno, a menudo contradictorios,  que se han ido almacenando en nuestro disco duro llamado subconsciente.

POR

YOLANDA MÁRMOL

Hemos guardado todos esos mensajes sin cuestionarlos, porque provenían de personas que considerábamos referentes o porque los creíamos verdaderos. Cuando creemos que algo es cierto, actuamos en consecuencia, y muchas veces no nos detenemos a cuestionarlo, a menos que algún suceso doloroso o situaciones repetidas en nuestra vida nos hagan reflexionar sobre lo que nos está pasando.

Cuando vivimos una situación injusta o dolorosa, tendemos a generalizar o a ver las cosas en blanco y negro. Por ejemplo, imagina a un chico que ha sufrido la traición de un gran amigo; puede llegar a pensar que la amistad es una farsa y que todos los amigos son interesados. Aquí es donde surge la generalización, por citar un ejemplo entre muchos.

Si queremos vivir en la verdad y dejar de sufrir por situaciones que se repiten una y otra vez, tal vez debamos cuestionar nuestras creencias. René Descartes decía que “para alcanzar la verdad, es necesario, una vez en la vida, desprenderse de todas las ideas recibidas y reconstruir de nuevo, desde los cimientos, todo nuestro sistema de conocimientos”.

Y, como para encontrar respuestas necesitamos formularnos las preguntas adecuadas, a continuación, os dejo cuatro preguntas para cuestionar nuestras creencias, que en la mayoría de los casos son erróneas y nos causan mucho sufrimiento innecesario. ¡Vamos allá!

Voy a poner en práctica este ejercicio con una situación real mía, expuesta en El viaje del que nadie te habló: Tu Ser, pero de modo abreviado para no alargar demasiado el post.

De adolescente, me hicieron un test orientativo para aconsejarnos a los alumnos si estudiar Formación Profesional o una Carrera Universitaria. Según el resultado del test —que repito, era orientativo, no determinante—, la psicóloga me comunicó en su día que sería mejor estudiar Formación Profesional. Siendo tan joven, piensas que no vales para nada.

Para abreviar, diré que hasta hace poco no cuestioné su consejo. Llegué a la conclusión, siguiendo las preguntas expuestas anteriormente, de que no era una prueba 100% determinante, y que esa creencia no me servía para mejorar. Si otros en mi situación habían podido, ¡yo también!

 

El fin de la historia es que ahora estoy llegando a la recta final

del Grado de Educación Social,

algo que me hicieron creer que no iba a poder lograr.

¿Te animas a cuestionar tus creencias?

¿Te atreves a cuestionar lo que te dices y lo que te dicen?

 

 

TRAMPAS, por Cristina Martínez Martín

TRAMPAS, por Cristina Martínez Martín

Por Cristina Martínez Martín

TRAMPAS:

Una lección que todavía tenemos

que aprender muchas mujeres,

es la de querernos.

Querernos como somos, con nuestras virtudes y defectos, con nuestro físico, sea cual sea, con nuestro organismo herencia de nuestros mayores, con nuestra estética independiente de los modelos en vigor, porque, no lo olvidemos, ahora se llevan las delgadas, pero el pasado las abundantemente carnosas, y con nuestras circunstancias.  Y si para conseguir el modelo, que no se adapta a nuestro físico o a nuestro organismo, nos tenemos que someter a verdaderas torturas, es que no nos estamos ni queriendo ni respetando.

Lo importante no es gustarle a los demás, sino gustarnos a nosotras mismas y evitar las comparaciones.

Cuidémonos por una cuestión de salud no por unas reglas de estética que pueden cambiar en cualquier momento y obedecen al capricho.

Los seres humanos buscamos y necesitamos el afecto, algo esencial en nuestras vidas, y las mujeres, somos en especial vulnerables en ese apartado

Nacemos, vivimos y morimos en función de los afectos de nuestros padres, de nuestras parejas y de nuestros hijos. Eso es maravilloso en sí, pero tiene un coste tremendo para muchas mujeres porque, para responder a las exigencias de sus seres queridos, han de anularse, han de dejar de lado oportunidades y profesión, y han de sacrificar, asimismo, ilusiones y proyectos.

Y por ahí entramos en un terreno peligroso.  ¿Es procedente anularse para que nos quieran?  ¿Compensa o por el contrario las mujeres termínanos transformándonos en seres resentidos por causa de esa anulación que ha dejado a nuestras vidas vacías de sentido?

No somos libres de escapar del enamoramiento, pero si lo somos de escapar de la esclavitud.  La dependencia no es amor.  El amor es libre y la dependencia ata con hilos de tanza, pero las mujeres confundimos ambos a menudo, una trampa.

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MENTES ABIERTAS

Entrevista a Francesc Miralles, por Mar Cantero

Entrevista a Francesc Miralles, por Mar Cantero

FRANCESC MIRALLES: «MAZAL»

El secreto ancestral de la fortuna

ENTREVISTA

Por Mar Cantero

¿Crees que una acción siempre conlleva algo de positivo?

Mucho mejor actuar y darte cuenta de que ese no es el camino que quedarte paralizado sin aprender nada. No se aprende pensando, se aprende haciendo.

 

1. En tu libro «MAZAL» (Urano Ed.) das a entender que para alcanzar un sueño es importante también dejarse llevar por las oportunidades y lecciones que nos da la vida. ¿Crees que el problema de la mayoría de nosotros, a la hora de hacer realidad nuestros sueños, es que intentamos controlarlo todo?

Yo diría que el principal problema es que nos cuesta mucho traducir a acciones concretas lo que tenemos en mente. Por este motivo perdemos muchas oportunidades. Solo haciendo, aunque nos equivoquemos y debamos rectificar, lograremos alcanzar algo en la vida.

2. También explicas que los fracasos son un aprendizaje, ¿cómo podemos cambiar la percepción que tenemos sobre ellos y tomarlos como meros escalones en la escalera al éxito, en lugar de sentirnos mal por haber fracasado?

Todo el mundo que ha experimentado el éxito saber que el fracaso es la escalera a cualquier logro. Casi nada en este mundo sale a la primera. La vida funciona por ensayo y error, como la ciencia. Para no desanimarse hay que tomar esos correctivos del destino en clave de aprendizaje, en lugar de dejarnos arrastrar por la frustración.

3. ¿Qué podemos hacer cuando nuestro sueño no nos da de comer? ¿Cómo podemos luchar por conseguirlo, si tenemos que ocuparnos de trabajar para vivir?

La mayoría de sueños son realizables a medio plazo, por eso hay que asumir que habrá una transición. A no ser que te caiga una herencia o que te toque la lotería, nadie sale de una oficina para vivir mañana de un proyecto propio. Se necesitan al menos 2-3 años para completar el proceso, bien porque hay que ahorrar y formarse, o porque vamos abandonando poco a poco la vieja actividad hasta que la nueva ya nos da para subsistir. 

4. Algunas personas parecen haber nacido con estrella y otras, sin embargo, se estrellan continuamente. ¿Cómo pueden cambiar las últimas esta especie de karma que tienen para empezar a tener más suerte en la vida? ¿Crees que el problema está en su forma de pensar, o es otra cosa?

Eso tiene que ver con la emisora mental con la que conecta cada persona. La mala estrella suele tener que ver con las expectativas negativas con las que teñimos la realidad. En psicología se llama profecía de auto cumplimiento. Hasta que no dejes de ser el cenizo de tu propia vida, estarás en esa línea de acontecimientos.

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MENTES ABIERTAS

Agradece, lucha, y sueña. Yolanda Mármol

Agradece, lucha, y sueña. Yolanda Mármol

Agradece, lucha,

y sueña.

 

Por Yolanda Mármol

Muchas veces, tenemos que llegar a limites insospechados

para darnos cuenta de lo realmente importante,

y solamente es una cosa: LA VIDA.

Muchas veces, decidimos cambiar cuando nuestro cuerpo ha alcanzado cotas de dolor y sufrimiento inmensas, que solamente nuestra ALMA puede rescatarnos y salvarnos. El resto solamente DIOS (llámese energía, universo, naturaleza, etc.) lo sabe.

Muchas veces, tenemos que perdonar cosas a los demás que jamás nos perdonaríamos a nosotros mismos, si queremos estar en paz y reducir nuestro dolor físico y emocional.

Muchas veces, la vida es puñetera y cuando empiezas a conseguir sueños, la vida te quita el sueño.

Muchas veces, la vida te aleja de personas que en el fondo quieres y te quieren porque existe el libre albedrío y cada persona sabe hacer las cosas a su manera, ni peor ni mejor, sino diferente.

Muchas veces, tienes que ver y sentir la oscuridad para encontrarte con seres de luz.

 

 

Muchas veces, tienes que aparentar ser fuerte si quieres que tu fuerza interna aflore.

Muchas veces, Dios parece muy injusto, pero en los sucesos negativos afloran las bellas personas, se reaviva el alma de mayor pureza y logras perdonar a todos de corazón, que es la única manera de perdonar.

Muchas veces, odiamos, pero desde el odio solamente habrá caos en nuestra vida. Aun incluso, aunque todo lo de fuera esté bien, en nuestra soledad habrá caos. El caos es interno y no, externo.

Muchas veces, he conocido personas con caos impresionantes y felices (o en paz), y personas con entornos y vidas equilibradas, pero con almas en pena.

Muchas veces, podemos ser tan caóticos y desdichados que necesitamos historias tan duras de soportar para darnos cuenta de lo efímera que es la VIDA, de lo “insignificantes” que somos como seres humanos, a nivel egocéntrico.

 

Muchas veces, he reflexionado y sentido, pero otras tantas, he sobrevivido en soledad con el frio y el silencio como testigo. Porque cuando estás sobreviviendo, literalmente hablando, la reflexión pasa a un segundo plano. ¡Ya habrá tiempo para la reflexión!

Muchas veces, he perdonado cosas y me he dado cuenta de lo sanador que es el perdón, pero como ser humano, soy consciente que aun me quedan cosas que perdonar, y al otro, también. Andamos juntos en esta isla de perdones pero cada cual tiene su trabajo particular.

Te he hablado de muchas veces, pero siempre aprendemos en el dolor y, no con ello quiero decir que tenga que haber dolor para aprender, pero el ser humano es caprichoso y egocéntrico, y necesita una espina muy dolorosa para convertirse en una mejor versión de sí mismo.

Y siempre, hay que dar las GRACIAS, porque si agradecemos es señal de que estamos vivos. Y la vida, a pesar de sus injusticias, es agradecida, lucha por el ser humano y su integridad.

 

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MENTES ABIERTAS

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