Cuatro Actitudes de las personas que dan, Yolanda Mármol

Cuatro Actitudes de las personas que dan, Yolanda Mármol

Siempre me ha interesado, o más bien, siempre ha resultado un gran misterio todo lo que gira en torno a la palabra felicidad; seguramente, a ti te pasa igual.
Hasta no hace mucho, creía que la felicidad provenía del exterior o, mejor dicho, que el exterior era el responsable de mi felicidad. ¡Qué gran error!
La felicidad nace en el interior. Solamente cuando nos sentimos bien por dentro y en paz podemos disfrutar del exterior y ver cosas maravillosas fuera; de lo contrario, todo lo de fuera será un caos, un peligro, una amenaza y un escenario bastante gris y aburrido. Igualmente, cuando sentimos paz, gozo y disfrutamos con lo de ahí fuera, es cuando podemos darle un sentido a la vida.

Antes de seguir, déjame decirte tal y como empiezo el Capítulo 14, Crea felicidad, de mi libro Un nuevo amanecer es posible:

“Todas las personas hemos venido a este mundo a ser felices; es nuestro cometido, es nuestro derecho y nuestra razón de ser”.
Pero no es menos cierto que, a veces, la sociedad, las apariencias y muchas cosas y motivos más casi nos obligan a que tenemos que estar felices sí o sí,

y no nos permitimos llevar por la vorágine y tener que fingir estar felices cuando no lo estamos. Permítete también sentir la tristeza, llorar, estar a solas,

porque solamente cuando nos vaciamos de algo negativo podremos llenar nuestra botella particular de nuevas cosas positivas.
¿Te has fijado en un niño pequeño cuando juega? Salta, ríe, se cae, se levanta, juega con amigos, se enfada y, a los cinco minutos, vuelve a jugar.

Es una experiencia fascinante observar a un niño feliz, sin preocupaciones. Como te decía anteriormente, venimos con ese derecho innato, pero luego,

conforme nos hacemos mayores, con las exigencias, los problemas, por el qué dirán y muchas más cosas, nos hacemos pequeñitos,

escondemos nuestras emociones y,si me apuras, cuando estamos felices intentamos no manifestarlo como deberíamos porque parece estar mal visto. ¿Verdad?

Todo esto que te he estado diciendo anteriormente era a modo de reflexión sobre el tema de la felicidad y el estar bien con nosotros mismos, pero quiero ir más allá y contarte todas aquellas actitudes de las personas que luchan por darle un sentido a la vida; es decir, que día a día cultivan la positividad —a pesar de las nubes negras que puedan haber—, que son conscientes del poder que encierra una emoción alegre y un sentimiento afín para su mente y para su cuerpo.
He querido recopilarte estas actitudes —aunque habrá muchas más— que cultivan las personas que, en definitiva, dan sentido a sus vidas, porque solamente cuando hay un sentido, un para qué en nuestras vidas, solamente entonces podremos ser dueños de la verdadera y auténtica felicidad. ¡Vamos allá!
. Son responsables

¿Qué quiero decir con “son responsables”? Que están atentos a sus actitudes, su modo de actuar, cómo hablan, cómo se comportan con los demás, las decisiones que toman, etc.

Ser responsable también implica que no buscan culpables ni quieren ser víctimas. No se quejan del pasado —por muy catastrófico que este haya sido—; solamente sacan un aprendizaje de su supuesto fracaso para mejorar en su día a día.

En definitiva, ser responsables de nosotros mismos lleva implícito tomar las riendas de tu vida. ¿Te animas?

. Se rodean de personas positivas

Recuerdo haber leído en varios libros que “somos el promedio de las 5 personas con las cuales más nos relacionamos en nuestras vidas”.

Al principio pensaba: “Menuda tontería”, pero ahora ¡no puedo estar más de acuerdo! Realmente, somos animales de costumbres y constantemente estamos influenciados, para bien o para mal; por lo que, si nos rodeamos de personas que ven la vida en modo blanco o negro, negativo y triste, al principio no nos afectará, pero si día a día y de forma constante nos relacionamos con personas así, tarde o temprano y de forma inconsciente estaremos repitiendo patrones y actitudes muy similares.

Así que ya te estarás imaginando el modo inverso: aquel que consiste en rodearte de personas positivas, altruistas, llenas de proyectos; aquellas que sacan algo positivo de lo más negativo, etc.

Cuando te rodeas de personas positivas, generarás hábitos y actitudes que te harán darle más sentido a la vida y estarás llenándote de aprendizajes nuevos y llenos de propósito. Sobre los aprendizajes trata el siguiente punto. ¡Sigue leyendo!

ACTITUDES DE LAS PERSONAS QUE LUCHAN POR DARLE UN SENTIDO A LA VIDA:

. Agradecen
Muchas veces nos olvidamos del inmenso poder que encierra ser agradecido; incluso llegamos a pensar o a decir que no tenemos motivos para agradecer.
Cuando estamos mal, es lógico y normal que, a priori, pensemos así, pero tenemos que ir más allá. Solamente el mero hecho de estar leyéndome, de estar vivo, del aire que respiras… ¿no es motivo suficiente?
Pero no solamente eso: te invito a que adquieras el hábito de todas aquellas personas que luchan por darle un sentido a la vida, que consiste en apuntar cada noche entre 5 y 10 cosas por las que dar las gracias. ¿Te parecen muchas? Empieza poco a poco, pero oblígate a apuntar los agradecimientos porque solamente así te harás más consciente de que tenemos más cosas de las que pensamos para agradecer.
No olvides que, cuando agradeces, envías energía positiva, y toda energía genera una respuesta; es decir, posiblemente verás que recibes y llenas tu vida de cosas por las que dar las gracias.

. Quieren aprender

En realidad, estamos aquí, en este escenario llamado Vida, para aprender. Todos los días estamos aprendiendo —incluso cuando creemos que no—; aprendemos de todas las personas. ¡No lo olvides!

Nunca creas estar por encima ni por debajo de nadie: todas las personas tienen algo que aportarnos; todos somos maestros y alumnos a la vez.

Cuando abrimos la mente a nuevos aprendizajes, nuevas culturas, nuevos puntos de vista, estamos en situación para generar cambios en nuestras vidas, y cuando generamos cambios en nuestras vidas estaremos cada vez más próximos a la meta de darle sentido a la vida.

Para aprender, además de tener la mente abierta a diversas situaciones y a muchos puntos de vista diferentes, tenemos que mantener viva la curiosidad, la motivación y, por supuesto, ¡las ganas! Porque cuando generas todas estas actitudes motivadoras, sin lugar a dudas, ¡le estás poniendo ganas y quieres aprender!

 

La entrada caduca en 10:56am el miércoles, 28 enero 2026

DESCUBRE EL PODER DE LA MEDIACIÓN, por Mayte López

DESCUBRE EL PODER DE LA MEDIACIÓN, por Mayte López

Descubre el poder de la mediación

Por Mayte López

 

¿Tienes un conflicto con tu jefe o algún compañero de trabajo?, ¿Tu hijo tiene problemas con compañeros en el colegio?, ¿No encuentras solución a los conflictos en tu comunidad de vecinos?, ¿Estás inmerso en un proceso de divorcio y no lográis llegar a un acuerdo?

La respuesta a todas estas preguntas es clara:

Hablando se entiende la gente

Para evitar acudir a los tribunales y encontrar solución a estos y otros tipos de conflictos, la mediación se presenta como una herramienta muy útil y efectiva. Te ahorrará juicios, dinero, estrés y preocupaciones.

Gracias a la mediación, y la función facilitadora del mediador, se produce el diálogo y se alcanza una solución beneficiosa para ambas partes.

Recuerda que la mediación es un proceso que garantiza la confidencialidad de la información que compartas. Lo que se dialogue no saldrá de esa habitación, o de esa videollamada en el caso de la mediación online. Esto te permitirá hablar con libertad, sin miedo y practicar la empatía y comprendiendo no solo tu postura sino también la de la otra parte.

Es un proceso flexible que se adapta a ti, respetando tu tiempo y agenda, donde podrás dialogar de forma natural, sin presiones. Así, se llega a una solución satisfactoria para todos.

Por ejemplo, se ha demostrado ser exitosa en casos de divorcio o custodia de hijos, evitando las sesiones judiciales y el daño emocional que éstas pueden causar a los menores. También en el ámbito profesional evita pleitos y, en el contexto escolar, la mediación goza de gran aceptación por las soluciones que ofrece.

¿Vale la pena la mediación?

Totalmente.

Mi experiencia me mostró que la mediación no solo es un método rápido y eficaz para resolver conflictos, sino que también evita los costos de un proceso judicial, donde un juez tomaría decisiones por ti, y no tú.

No siempre es cuestión de quien tiene la culpa, sino de saber dialogar y resolver el conflicto entre las partes. Cada persona tiene sus razones y, en este sentido, el mediador facilita el proceso para alcanzar un acuerdo.

Si tienes un conflicto que parece no tener solución, te recomiendo que pruebes la mediación, porque…

 

“La mediación es el arte de crear puentes en lugar de muros”.  

Anónimo

Deja tu comentario bajo este artículo. Nos interesa mucho tu opinión. 

La revista no se hace responsable de la opinión de sus autores. 

. Son responsables
¿Qué quiero decir con “son responsables”? Que están atentos a sus actitudes, su modo de actuar, cómo hablan, cómo se comportan con los demás, las decisiones que toman, etc.
Ser responsable también implica que no buscan culpables ni quieren ser víctimas. No se quejan del pasado —por muy catastrófico que este haya sido—; solamente sacan un aprendizaje de su supuesto fracaso para mejorar en su día a día.
En definitiva, ser responsables de nosotros mismos lleva implícito tomar las riendas de tu vida. ¿Te animas?
. Se rodean de personas positivas
Recuerdo haber leído en varios libros que “somos el promedio de las 5 personas con las cuales más nos relacionamos en nuestras vidas”.
Al principio pensaba: “Menuda tontería”, pero ahora ¡no puedo estar más de acuerdo! Realmente, somos animales de costumbres y constantemente estamos influenciados, para bien o para mal; por lo que, si nos rodeamos de personas que ven la vida en modo blanco o negro, negativo y triste, al principio no nos afectará, pero si día a día y de forma constante nos relacionamos con personas así, tarde o temprano y de forma inconsciente estaremos repitiendo patrones y actitudes muy similares.
Así que ya te estarás imaginando el modo inverso: aquel que consiste en rodearte de personas positivas, altruistas, llenas de proyectos; aquellas que sacan algo positivo de lo más negativo, etc.
Cuando te rodeas de personas positivas, generarás hábitos y actitudes que te harán darle más sentido a la vida y estarás llenándote de aprendizajes nuevos y llenos de propósito. Sobre los aprendizajes trata el siguiente punto. ¡Sigue leyendo!
. Quieren aprender
En realidad, estamos aquí, en este escenario llamado Vida, para aprender. Todos los días estamos aprendiendo —incluso cuando creemos que no—; aprendemos de todas las personas. ¡No lo olvides!
Nunca creas estar por encima ni por debajo de nadie: todas las personas tienen algo que aportarnos; todos somos maestros y alumnos a la vez.
Cuando abrimos la mente a nuevos aprendizajes, nuevas culturas, nuevos puntos de vista, estamos en situación para generar cambios en nuestras vidas, y cuando generamos cambios en nuestras vidas estaremos cada vez más próximos a la meta de darle sentido a la vida.
Para aprender, además de tener la mente abierta a diversas situaciones y a muchos puntos de vista diferentes, tenemos que mantener viva la curiosidad, la motivación y, por supuesto, ¡las ganas! Porque cuando generas todas estas actitudes motivadoras, sin lugar a dudas, ¡le estás poniendo ganas y quieres aprender!

REVISA TUS CREENCIAS, Yolanda Mármol

REVISA TUS CREENCIAS, Yolanda Mármol

Revisa tus creencias

Muchas veces nos encontramos confundidos y enredados por emociones y sentimientos contrapuestos. Desde que somos pequeños, hemos recibido innumerables mensajes de nuestro entorno, a menudo contradictorios,  que se han ido almacenando en nuestro disco duro llamado subconsciente.

POR

YOLANDA MÁRMOL

Hemos guardado todos esos mensajes sin cuestionarlos, porque provenían de personas que considerábamos referentes o porque los creíamos verdaderos. Cuando creemos que algo es cierto, actuamos en consecuencia, y muchas veces no nos detenemos a cuestionarlo, a menos que algún suceso doloroso o situaciones repetidas en nuestra vida nos hagan reflexionar sobre lo que nos está pasando.

Cuando vivimos una situación injusta o dolorosa, tendemos a generalizar o a ver las cosas en blanco y negro. Por ejemplo, imagina a un chico que ha sufrido la traición de un gran amigo; puede llegar a pensar que la amistad es una farsa y que todos los amigos son interesados. Aquí es donde surge la generalización, por citar un ejemplo entre muchos.

Si queremos vivir en la verdad y dejar de sufrir por situaciones que se repiten una y otra vez, tal vez debamos cuestionar nuestras creencias. René Descartes decía que “para alcanzar la verdad, es necesario, una vez en la vida, desprenderse de todas las ideas recibidas y reconstruir de nuevo, desde los cimientos, todo nuestro sistema de conocimientos”.

Y, como para encontrar respuestas necesitamos formularnos las preguntas adecuadas, a continuación, os dejo cuatro preguntas para cuestionar nuestras creencias, que en la mayoría de los casos son erróneas y nos causan mucho sufrimiento innecesario. ¡Vamos allá!

Voy a poner en práctica este ejercicio con una situación real mía, expuesta en El viaje del que nadie te habló: Tu Ser, pero de modo abreviado para no alargar demasiado el post.

De adolescente, me hicieron un test orientativo para aconsejarnos a los alumnos si estudiar Formación Profesional o una Carrera Universitaria. Según el resultado del test —que repito, era orientativo, no determinante—, la psicóloga me comunicó en su día que sería mejor estudiar Formación Profesional. Siendo tan joven, piensas que no vales para nada.

Para abreviar, diré que hasta hace poco no cuestioné su consejo. Llegué a la conclusión, siguiendo las preguntas expuestas anteriormente, de que no era una prueba 100% determinante, y que esa creencia no me servía para mejorar. Si otros en mi situación habían podido, ¡yo también!

 

El fin de la historia es que ahora estoy llegando a la recta final

del Grado de Educación Social,

algo que me hicieron creer que no iba a poder lograr.

¿Te animas a cuestionar tus creencias?

¿Te atreves a cuestionar lo que te dices y lo que te dicen?

 

 

. Son responsables
¿Qué quiero decir con “son responsables”? Que están atentos a sus actitudes, su modo de actuar, cómo hablan, cómo se comportan con los demás, las decisiones que toman, etc.
Ser responsable también implica que no buscan culpables ni quieren ser víctimas. No se quejan del pasado —por muy catastrófico que este haya sido—; solamente sacan un aprendizaje de su supuesto fracaso para mejorar en su día a día.
En definitiva, ser responsables de nosotros mismos lleva implícito tomar las riendas de tu vida. ¿Te animas?
. Se rodean de personas positivas
Recuerdo haber leído en varios libros que “somos el promedio de las 5 personas con las cuales más nos relacionamos en nuestras vidas”.
Al principio pensaba: “Menuda tontería”, pero ahora ¡no puedo estar más de acuerdo! Realmente, somos animales de costumbres y constantemente estamos influenciados, para bien o para mal; por lo que, si nos rodeamos de personas que ven la vida en modo blanco o negro, negativo y triste, al principio no nos afectará, pero si día a día y de forma constante nos relacionamos con personas así, tarde o temprano y de forma inconsciente estaremos repitiendo patrones y actitudes muy similares.
Así que ya te estarás imaginando el modo inverso: aquel que consiste en rodearte de personas positivas, altruistas, llenas de proyectos; aquellas que sacan algo positivo de lo más negativo, etc.
Cuando te rodeas de personas positivas, generarás hábitos y actitudes que te harán darle más sentido a la vida y estarás llenándote de aprendizajes nuevos y llenos de propósito. Sobre los aprendizajes trata el siguiente punto. ¡Sigue leyendo!
. Quieren aprender
En realidad, estamos aquí, en este escenario llamado Vida, para aprender. Todos los días estamos aprendiendo —incluso cuando creemos que no—; aprendemos de todas las personas. ¡No lo olvides!
Nunca creas estar por encima ni por debajo de nadie: todas las personas tienen algo que aportarnos; todos somos maestros y alumnos a la vez.
Cuando abrimos la mente a nuevos aprendizajes, nuevas culturas, nuevos puntos de vista, estamos en situación para generar cambios en nuestras vidas, y cuando generamos cambios en nuestras vidas estaremos cada vez más próximos a la meta de darle sentido a la vida.
Para aprender, además de tener la mente abierta a diversas situaciones y a muchos puntos de vista diferentes, tenemos que mantener viva la curiosidad, la motivación y, por supuesto, ¡las ganas! Porque cuando generas todas estas actitudes motivadoras, sin lugar a dudas, ¡le estás poniendo ganas y quieres aprender!

Encuentra tu propósito de vida, Yolanda Mármol

Encuentra tu propósito de vida, Yolanda Mármol

ENCUENTRA TU PROPÓSITO DE VIDA

Por Yolanda Mármol

¿Por qué no empezar rodeándote de mensajes positivos que te llenen de buen rollo y alegría? 

Puede que ahora que me estás leyendo o en algún momento de tu vida te hayas preguntado cómo encontrar tu propósito en la vida.

Antes de pasar a darte los 5 tips para encontrar tu propósito de vida, es necesario y muy importante que, tomes consciencia en que situación de tu vida te encuentras actualmente y que, hagas un repaso de aquellas áreas o actividades de tu día a día a las cuáles les dedicas más tiempo y aquellas actividades en las que sientes que el tiempo se pasa volando.

Si crees que no tienes tiempo para hacer esas actividades que hace que nos olvidemos del tiempo, echa mano del inventario de pasado más próximo y, asegúrate a partir de ahora de dedicar, aunque sean 5 minutos diarios a hacer esas actividades que en principio más te gustan.

Y, partiendo de todo lo anteriormente dicho, ¿qué te parece si pasamos a hablar de los 5 tips que te ayudarán a encontrar tu propósito de vida?

 

5 TIPS PARA ENCONTRAR TU PROPÓSITO DE VIDA

1 Hazte preguntas poderosas: es de suma importancia el plantearnos preguntas estratégicas que, nos ayuden y nos sirvan de guía para encontrar nuestro propósito de vida.

Te sugiero y animo a que respondas a estas 3 preguntas en tu diario personal y, te cuestiones otras preguntas de igual importancia para poder llegar a conocer tu propósito de vida.

¿Qué valores y cualidades admiras de otras personas?

¿Qué actividades te hacen sentir pletórico/a y lleno/a de energía?

Si tuvieras una varita mágica, ¿qué pedirías cambiar o mejorar en tu vida y/o en el mundo?

  1. Sal de tu zona de confort.

Todas las personas, tendemos a buscar aquellas situaciones y actividades que nos hacen sentir cómodos y fuera de peligro, pero ¡ojo! esas no son las situaciones y/o actividades que nos harán felices, pero sí son las que cumplen a rajatabla el famoso dicho: “más vale malo conocido que bueno por conocer” te suena, ¿verdad?

Este ejercicio se trata de todo lo contrario; se trata de atrevernos a conocer personas nuevas y diversas; igualmente aquellas actividades que siempre hemos pensado hacer, pero siempre nos ponemos excusas para no hacerlas.

Si no vemos más alternativas que las ya conocidas en nuestro día a día, no podremos averiguar el gran abanico de posibilidades que existen, y mucho menos aún, podrás encontrar tu propósito de vida. ¿Vamos a ello?

  1. Realiza un listado de tus intereses y actividades con las cuales pierdes la noción del tiempo. ¿No te ha pasado alguna vez e incluso más de una vez que, has estado sumergido/a en una actividad donde se te pasó el tiempo volando e incluso se te olvidaba que tenías una cita para comer? Pues de esas actividades se trata ¡rescátalas! Apunta una a una. Acuérdate de aquellas actividades que las harías con mucho gusto y de forma totalmente altruista y gratuita ¡porque las disfrutas!
  1. Es de vital importancia, tomar consciencia de nuestros valores y que, las cosas que hagamos y vivamos estén impregnadas de ellos, ¿por qué? ¡muy fácil! Para sentirnos mucho mejor con nosotros mismos y ser más felices.                  
  2. Intentar estar alegre y positivo/a.

Bien es cierto que, conforme nos vamos haciendo mayores y tras las piedras que nos vamos encontrando en nuestro camino, nos va minando parte de nuestra alegría innata y natural como cuando éramos niños, pero no es menos cierto que, dicha alegría y entusiasmo podemos rescatarlo si así lo queremos.

Piensa en la última vez que te reíste a carcajada limpia, sin acordarte de nada más que estar en ese momento presente riéndote. Seguramente, te darás cuenta que, las mayores risas y carcajadas más auténticas nos las suele producir las situaciones y momentos más inverosímiles y casuales.

¿Por qué es tan importante estar alegre? Además, claro está que, nos sentimos mejor al estar alegres y positivos, al estar alegres vemos todo desde una mejor y más amplia perspectiva, por lo que, podrás conseguir con mayor facilidad los tips anteriormente expuestos para encontrar tu propósito de vida.

¿Por qué no empezar por poner aquella música que hace tiempo que no escuchas y, te transmitía sensaciones positivas y placenteras?

¿Por qué no empezar rodeándote de mensajes positivos que te llenen de buen rollo y alegría? ¡Vamos allá!

Deja tu comentario bajo este artículo. Nos interesa mucho tu opinión. 

La revista no se hace responsable de la opinión de sus autores. 

Subscríbete a

MENTES ABIERTAS

Deja fluir tu creatividad, Yolanda Mármol

Deja fluir tu creatividad, Yolanda Mármol

DEJA FLUIR TU CREATIVIDAD

Por Yolanda Mármol

Ya lo decía Albert Einstein:

“La creatividad es la inteligencia divirtiéndose”.

 

Muchas veces nuestra creatividad parece esfumarse como por arte de magia. Nos bloqueamos y no nos surgen ideas. A todos nos ha pasado en mayor o menor medida y nos seguirá pasando porque es algo completamente normal. Y a pesar de que es algo obvio y que todos sabemos, la mayoría de las veces nos rebelamos, nos forzamos en alcanzar ideas al vuelo (ideas que nunca llegan) y nos frustramos, ¿te suena?

En vez de rebelarnos y perseguir ideas de manera forzosa, tenemos que pararnos, tomarnos una pausa, aceptar que estamos bloqueados y centrarnos en ver cuáles pueden ser las causas de nuestro particular bloqueo. Digo particular bloqueo, porque cada uno puede tener unos motivos diferentes, pero sí que es cierto, que hay unos motivos generales y obvios pero que conviene recordarlos. Son 3 motivos generales para todos que nos pueden robar la creatividad. ¡Vamos a verlos!

Estar cansados física o/y psicológicamente: son muchas las veces que a pesar de estar cansados, nos empeñamos en crear algo (en este caso escribir, pero es aplicable a cualquier tipo de creación) estando cansados ¡gran error! cuando un cuerpo y una mente está cansado no puede producir ideas nuevas, porque su prioridad es regenerarse.

Estar preocupados: ídem de lo mismo. Cuando estamos preocupados por algo, nuestra mente de forma consciente o inconsciente va a ir a parar al hecho en cuestión, motivo de nuestra preocupación. Atiende primero tu problemática y después te notarás más ligero y surgirán nuevas ideas.

No estar en el aquí y en el ahora: ¿has observado cómo los niños viven en el aquí y en el ahora, siempre tienen alguna ocurrencia y su imaginación siempre está viva y despierta? ¡Exacto, lo has adivinado! Porque viven en el aquí y en el ahora y viven si preocupaciones.

Se suele pensar inequívocamente que hay personas que no son creativas. Todos somos seres creativos, porque todos y cada uno de nosotros podemos crear. Lo único que unas personas tienen más desarrollado el hemisferio izquierdo, donde prima más la lógica y la razón. Pero no es menos cierto, que hay unas personas más creativas que otras ¡claro está! La creatividad como cualquier hábito, se puede desarrollar, pero nunca intentes competir con nadie, porque cada persona ha recorrido un camino diferente y vive situaciones diferentes.

Te estarás preguntando qué puedes hacer cuando sufres un bloqueo creativo. En dicho momento, parar ¡no lo dudes! Y tras esa pausa necesaria (en mi caso, he llegado a estar sin escribir más de 3 meses) o mientras dura la pausa, puedes llevar a la práctica lo siguiente:

 

  1. Sé espectador: lee a otras personas, ve series y películas, ve al teatro, etc. La cuestión es consumir creaciones de otros sin otro cometido que distraer tu mente. Cuando menos lo esperes ¡zas! Aparecerá una idea que estabas esperando.

Te invito, a que introduzcas el minimalismo, tan oído hoy edía, pero que tan efectivo es para nuestro estado emocional y nuestro espíritu. Tira aquellas cosas que no hayas usado en un año, porque sabes que no lo vas a volver a usar. Puedes donarlo o regalarlo y seguro que alguien se beneficia de ello mucho más que tú

 

2. Dar un paseo: cuando se pasea, la mente suele estar en el momento presente, ves cosas, personas, paisajes; todo ello te generará inspiración para crear cosas nuevas.

  1. Visita la naturaleza: la naturaleza oxigena nuestra mente, nos hace también estar en el aquí y en el ahora. Nos da paz y serenidad y todo ello fomenta la creatividad.

4. Fluye y fluye: hago hincapié en fluir, porque muchas veces queremos tener todo bajo control, vivir de forma cuadriculada, exigirnos demasiado a nosotros mismos y a los demás, querer las cosas aquí y ahora. Todo esto merma nuestra creatividad. Déjate llevar por la vida, acepta ciertas circunstancias, sigue tu intuición… en definitiva, fluye.

En definitiva, solamente podemos ser creativos cuando estamos fluyendo,

cuando no forzamos, porque cuando estamos creando algo, fluimos.

Son instantes mágicos.

Y cuando creamos algo, nos sentimos bien, lo pasamos bien. 

Deja tu comentario bajo este artículo. Nos interesa mucho tu opinión. 

La revista no se hace responsable de la opinión de sus autores. 

Subscríbete a

MENTES ABIERTAS

Aprende a creer en ti, Mar Cantero

Aprende a creer en ti, Mar Cantero

APRENDE A CREER EN TI

No es tan fácil como parece…

Por Mar Cantero

¿Te cuesta creer en ti mismo?

¿Sientes que a veces crees más en los demás que en ti?

Cuando las cosas te van mal,

es cuando más fácilmente pierdes la fe en ti mismo,

pero es posible recuperarla si aprendes a creer en ti.

 

La frustración tras el esfuerzo y los objetivos no conseguidos; las palabras de otros que tampoco creen en sí mismos ni en nosotros; el cansancio que te provocan los múltiples obstáculos a los que te enfrentas; etc., son los culpables de que hayas ido perdiendo la fe en ti, hasta que un día, sientes que te falta algo importante para tu felicidad. No creer en ti te lastima, te hace sentir vacío e inseguro. No importan las razones, lo único importante es que ha llegado el momento de asumir que el único responsable de esa falta de confianza en ti mismo, eres tú. Si deseas sentir que puedes conseguir lo que te propongas y que eres capaz de hacer todo lo que desees; si quieres sentirte a gusto en tu piel de nuevo, has de emprender un nuevo camino y has de dar los pasos necesarios para recuperar la fe y la confianza, hasta que vuelvas a creer en ti. Recuerda que tu mejor amigo siempre has de ser tú mismo.

 . Sé flexible: No seas duro contigo. Limítate a observar tu caminar, en lugar de crearte opiniones carentes de tolerancia. Cuida también de no juzgar siempre a los demás, no sea que acabes condenándote a ti mismo.

. Prémiate: Recuerda premiarte cada vez que hagas algo por ti mismo y cada vez que te esfuerces por creer en ti. Los premios son el recordatorio de tu trabajo.

. Elévate para avanzar: Libérate de lo que no te sirve. Decide qué tiene importancia para ti y deja a un lado lo que no consideras importante.  

respétate

ámate

valórate

cuídate

prémiate

Pasos para aprender a creer en ti:

. Ámate: Amar a quien no se ama es difícil y doloroso. Si quieres ser amado y ser capaz de amar, ámate primero a ti mismo.

. Independízate: Ve paso a paso en tu camino, haciendo cada vez más cosas por ti mismo, con una meta solamente, en lugar de varias a la vez. Recuerda que solo tienes un par de pies.

. Elige y comprométete: Crea un compromiso contigo mismo, en lugar de aceptar comprometerte con los demás, sin pensar en si realmente lo deseas.

. Cuida de ti: ¿Cómo puedes cuidar de nadie, ni esperar que te cuiden, si no cuidas de ti mismo? Cuídate pues mereces tus propios cuidados.

. Respétate: El respeto es algo que se aprende, si lo practicas contigo mismo, los demás te respetarán y también aprenderás a respetarles tú a ellos.

Deja tu comentario bajo este artículo. Nos interesa mucho tu opinión. 

La revista no se hace responsable de la opinión de sus autores. 

Subscríbete a

MENTES ABIERTAS

No puedes copiar el contenido de esta página