Cuatro Actitudes de las personas que dan, Yolanda Mármol

Cuatro Actitudes de las personas que dan, Yolanda Mármol

Siempre me ha interesado, o más bien, siempre ha resultado un gran misterio todo lo que gira en torno a la palabra felicidad; seguramente, a ti te pasa igual.
Hasta no hace mucho, creía que la felicidad provenía del exterior o, mejor dicho, que el exterior era el responsable de mi felicidad. ¡Qué gran error!
La felicidad nace en el interior. Solamente cuando nos sentimos bien por dentro y en paz podemos disfrutar del exterior y ver cosas maravillosas fuera; de lo contrario, todo lo de fuera será un caos, un peligro, una amenaza y un escenario bastante gris y aburrido. Igualmente, cuando sentimos paz, gozo y disfrutamos con lo de ahí fuera, es cuando podemos darle un sentido a la vida.

Antes de seguir, déjame decirte tal y como empiezo el Capítulo 14, Crea felicidad, de mi libro Un nuevo amanecer es posible:

“Todas las personas hemos venido a este mundo a ser felices; es nuestro cometido, es nuestro derecho y nuestra razón de ser”.
Pero no es menos cierto que, a veces, la sociedad, las apariencias y muchas cosas y motivos más casi nos obligan a que tenemos que estar felices sí o sí,

y no nos permitimos llevar por la vorágine y tener que fingir estar felices cuando no lo estamos. Permítete también sentir la tristeza, llorar, estar a solas,

porque solamente cuando nos vaciamos de algo negativo podremos llenar nuestra botella particular de nuevas cosas positivas.
¿Te has fijado en un niño pequeño cuando juega? Salta, ríe, se cae, se levanta, juega con amigos, se enfada y, a los cinco minutos, vuelve a jugar.

Es una experiencia fascinante observar a un niño feliz, sin preocupaciones. Como te decía anteriormente, venimos con ese derecho innato, pero luego,

conforme nos hacemos mayores, con las exigencias, los problemas, por el qué dirán y muchas más cosas, nos hacemos pequeñitos,

escondemos nuestras emociones y,si me apuras, cuando estamos felices intentamos no manifestarlo como deberíamos porque parece estar mal visto. ¿Verdad?

Todo esto que te he estado diciendo anteriormente era a modo de reflexión sobre el tema de la felicidad y el estar bien con nosotros mismos, pero quiero ir más allá y contarte todas aquellas actitudes de las personas que luchan por darle un sentido a la vida; es decir, que día a día cultivan la positividad —a pesar de las nubes negras que puedan haber—, que son conscientes del poder que encierra una emoción alegre y un sentimiento afín para su mente y para su cuerpo.
He querido recopilarte estas actitudes —aunque habrá muchas más— que cultivan las personas que, en definitiva, dan sentido a sus vidas, porque solamente cuando hay un sentido, un para qué en nuestras vidas, solamente entonces podremos ser dueños de la verdadera y auténtica felicidad. ¡Vamos allá!
. Son responsables

¿Qué quiero decir con “son responsables”? Que están atentos a sus actitudes, su modo de actuar, cómo hablan, cómo se comportan con los demás, las decisiones que toman, etc.

Ser responsable también implica que no buscan culpables ni quieren ser víctimas. No se quejan del pasado —por muy catastrófico que este haya sido—; solamente sacan un aprendizaje de su supuesto fracaso para mejorar en su día a día.

En definitiva, ser responsables de nosotros mismos lleva implícito tomar las riendas de tu vida. ¿Te animas?

. Se rodean de personas positivas

Recuerdo haber leído en varios libros que “somos el promedio de las 5 personas con las cuales más nos relacionamos en nuestras vidas”.

Al principio pensaba: “Menuda tontería”, pero ahora ¡no puedo estar más de acuerdo! Realmente, somos animales de costumbres y constantemente estamos influenciados, para bien o para mal; por lo que, si nos rodeamos de personas que ven la vida en modo blanco o negro, negativo y triste, al principio no nos afectará, pero si día a día y de forma constante nos relacionamos con personas así, tarde o temprano y de forma inconsciente estaremos repitiendo patrones y actitudes muy similares.

Así que ya te estarás imaginando el modo inverso: aquel que consiste en rodearte de personas positivas, altruistas, llenas de proyectos; aquellas que sacan algo positivo de lo más negativo, etc.

Cuando te rodeas de personas positivas, generarás hábitos y actitudes que te harán darle más sentido a la vida y estarás llenándote de aprendizajes nuevos y llenos de propósito. Sobre los aprendizajes trata el siguiente punto. ¡Sigue leyendo!

ACTITUDES DE LAS PERSONAS QUE LUCHAN POR DARLE UN SENTIDO A LA VIDA:

. Agradecen
Muchas veces nos olvidamos del inmenso poder que encierra ser agradecido; incluso llegamos a pensar o a decir que no tenemos motivos para agradecer.
Cuando estamos mal, es lógico y normal que, a priori, pensemos así, pero tenemos que ir más allá. Solamente el mero hecho de estar leyéndome, de estar vivo, del aire que respiras… ¿no es motivo suficiente?
Pero no solamente eso: te invito a que adquieras el hábito de todas aquellas personas que luchan por darle un sentido a la vida, que consiste en apuntar cada noche entre 5 y 10 cosas por las que dar las gracias. ¿Te parecen muchas? Empieza poco a poco, pero oblígate a apuntar los agradecimientos porque solamente así te harás más consciente de que tenemos más cosas de las que pensamos para agradecer.
No olvides que, cuando agradeces, envías energía positiva, y toda energía genera una respuesta; es decir, posiblemente verás que recibes y llenas tu vida de cosas por las que dar las gracias.

. Quieren aprender

En realidad, estamos aquí, en este escenario llamado Vida, para aprender. Todos los días estamos aprendiendo —incluso cuando creemos que no—; aprendemos de todas las personas. ¡No lo olvides!

Nunca creas estar por encima ni por debajo de nadie: todas las personas tienen algo que aportarnos; todos somos maestros y alumnos a la vez.

Cuando abrimos la mente a nuevos aprendizajes, nuevas culturas, nuevos puntos de vista, estamos en situación para generar cambios en nuestras vidas, y cuando generamos cambios en nuestras vidas estaremos cada vez más próximos a la meta de darle sentido a la vida.

Para aprender, además de tener la mente abierta a diversas situaciones y a muchos puntos de vista diferentes, tenemos que mantener viva la curiosidad, la motivación y, por supuesto, ¡las ganas! Porque cuando generas todas estas actitudes motivadoras, sin lugar a dudas, ¡le estás poniendo ganas y quieres aprender!

 

La entrada caduca en 10:56am el miércoles, 28 enero 2026

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